La designación de Geraldine Calvella, una joven de 23 años sin experiencia laboral ni título universitario, como directora en el Registro Nacional de las Personas (RENAPER), generó fuertes críticas y polémica. Calvella, oriunda de Saladillo, participó activamente en la campaña presidencial del gobierno actual y asumió como directora de Planeamiento y Fiscalización de Centros de Documentación desde el 15 de enero.

La controversia surgió cuando se difundió un recibo de sueldo que indicaba un salario de 2,7 millones de pesos. Aunque la veracidad del documento aún no ha sido confirmada. Ante la polémica, el gobierno nacional confirmó la designación, minimizando la relevancia del asunto al describir su cargo como una «dirección de línea». Y con una remuneración acorde al Sistema Nacional de Empleo Público.

Calvella había trabajado previamente como asesora en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires y comenzó su labor en la Nación en enero de este año. Su historial educativo revela que inició estudios de medicina en la Universidad Maimónides y, posteriormente, se inscribió en Derecho en una universidad a distancia.

Durante la campaña electoral, Calvella fue coordinadora seccional y participó en negociaciones para definir candidaturas a intendentes. También fue candidata a diputada bonaerense. Tras la difusión de su nombramiento, la joven optó por poner en privado sus perfiles en redes sociales. La controversia resalta las críticas hacia el gobierno por designaciones basadas en afiliaciones políticas, en lugar de méritos académicos y experiencia laboral.