Los detenidos por violar en manada a una joven podrían quedar libres y la familia está atemorizada
Una joven tucumana violada en manada y su familia viven días de mucha preocupación a causa de que está próximo a vencer un plazo de apelación que realizaron los imputados a la prisión preventiva. Es el caso de Andrea, de Burruyacú, que fue abusada por tres hombres en marzo de este año.
El 29 de septiembre la jueza López dictó a los acusados la prisión preventiva por 58 días, pero ellos apelaron esa decisión y el juez Eudoro Albo quedó en dar la resolución de la apelación dentro de las 48 h, por escrito, pero aún no lo hizo y los acusados podrían quedar en libertad.
Erika Rojas, mamá de la joven, dialogó con Mariana Romero, periodista de Los Primeros y relató lo sucedido, pero también cómo son actualmente los días de la víctima. “Cada mes y medio sufrimos con las preventivas porque se vencen y uno está pendiente de eso”, lamentó.
Respecto de la causa, explicó que ya está elevada a juicio y ahora esperan que les informen la fecha del mismo. El temor de la familia pasa por el hecho de que, si juez Albo les da la libertad, los detenidos podrían fugarse o poner en peligro la vida de Andrea y su familia.
“Tiene días buenos y malos. Los días de previa de las preventiva los vive con mucha angustia. Ahora que estamos esperando la resolución del juez no la pasa bien”, comentó Erika sobre la situación de su hija.
Además, precisó que la joven tiene puesta una perimetral pedida por un amigo y un primo de los detenidos y firmada por la jueza Juárez y le prohíbe a Andrea a acercarse a menos de 200 metros por 180 días, a los denunciantes que dijeron que la chica es agresiva, que los amenaza y les tira piedras, entre otras cosas. La abogada de Andrea y su familia apeló la decisión de Juárez, pero el juez González resolvió solamente quitarle 100 metros a la restricción de acercamiento.
Uno de los imputados en la causa es hijo del exintendente de Burruyacú, David Padilla.
El caso
Andrea estaba en una fiesta, cuando empezó a sentirse mal. A raíz de eso, pide permiso al dueño del lugar quien amablemente (según relata la mamá de la víctima) le ofreció que se acostara. En ese momento entraron a la habitación, por detrás de ella, dos chicos a los que luego se sumó uno más y la atacaron y abusaron de ella.
