El duro relato de una madre que busca reencontrarse con su hijo: «Quiero que sepa que lo amo, que no lo abandoné»
Esta es la historia de María Emilia Medina, una mujer de 40 años que sueña con abrazar de nuevo a su hijo a quien dio a luz hace más de 20 años. El 5 de julio del año 2000, María entró en trabajo de parto y fue internada en el Instituto de Maternidad y Ginecología Nuestra Señora de Las Mercedes. Allí nace Octavio David Medina, como lo nombró al conocer el rostro de su bebé, después de una cesárea.
En ese momento, una María con apenas 19 años, con escasos recursos y oriunda de la zona del Rio Colorado se convertía en madre por segunda vez. Luego el relato se vuelve cada vez más triste, ya que Octavio nació con algunos problemas respiratorios y tuvo que ser puesto en neonatología. Según cuenta la madre a VOVE Tucumán, estuvo con el pequeño y luego tuvo que partir de nuevo a su casa, donde la esperaba su primer hijo, quien tenía solo un año.
Todavía desconoce por qué razón Octavio fue declarado abandonado y, según pudo averiguar María, terminó en manos del Estado. «Yo le dije al médico que ya iba a volver pero como era sola y de escasos recursos, no pude volver muy rápido y, al ser menor, me pusieron como abandono», relata hoy a 21 años de ese recuerdo. Cuando volvió a la Maternidad ya no estaba, una compañera le dijo que lo habían llevado a la Sala Cuna.
Ahí es donde empieza este largo camino de búsqueda para María, quien contó que fue a la Sala Cuna y pudo abrazarlo. Primero, «no me dejaban pasar a verlo hasta que les expliqué mi problema, ahí me hacen pasar y lo puedo ver, lo alzo y le doy el pecho«. En ese momento quiso llevar a Octavio, quien nació con ojos azules, pero le informaron que no podía sacarlo porque figuraba como abandono. Además «nadie se hacía cargo de firmar para que me lo puedan entregar».
Respecto al nacimiento, según relata María, hay un acta de nacimiento de Octavio. Además, pudo averiguar que su historia clínica, donde consta su internación y el parto, está en la Maternidad. Conserva el número y los datos con la esperanza de que esto la ayude a reencontrarse con su hijo por fin, y pueda decirle cuánta lo ama. «Si por casualidad alguna persona sabe de un niño que fue adoptado ese año, por favor me ayude a poder conocerlo y a que él sepa que yo lo busco desesperadamente, lo amo y que yo no lo abandoné. Amo a mi niño«, relata pidiendo la ayuda de los tucumanos.
«Te juro que no sé nada más», dice María, afligida. Desde entonces, busca a su pequeño que hace dos días cumplió sus 21 años. Quiere encontrarlo más que nada en el mundo y por eso quiso contar su historia para dar por fin con alguien que la ayude a volver a abrazar a Octavio. «Ya no aguanto más sin conocer a mi hijo, sin verlo todos los días. Rezo por él y le pido a Dios que algún día vuelva a mí y sepa cuál es la verdad«, concluye con tristeza.
