El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un Memorando Ejecutivo que puso fin a la extensión de seguridad que su antecesor Joe Biden había otorgado a Kamala Harris. La medida, que rige desde el 1° de septiembre, deja a la exvicepresidente demócrata sin agentes designados ni resguardo en su residencia de Los Ángeles.

De acuerdo con la Ley Federal, los vicepresidentes cuentan con seis meses de protección del Servicio Secreto tras dejar el cargo. Biden había extendido ese plazo por un año, amparándose en “motivos de seguridad extraordinarios”. Con la nueva orden, Trump revocó esa prórroga.

La carta enviada por el mandatario a Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, autorizó interrumpir cualquier procedimiento más allá de lo estipulado por la ley. “A partir del 1 de septiembre de 2025: la exvicepresidenta Kamala D. Harris deja de contar con protección adicional”, indica el documento difundido por fuentes oficiales.

La respuesta de Harris

A través de su asesora principal, Kristen Allen, la dirigente demócrata agradeció a los agentes federales. «La vicepresidenta agradece al Servicio Secreto de los Estados Unidos por su profesionalismo, dedicación y compromiso inquebrantable con la seguridad», sostuvo en un comunicado enviado a ABC News.

La decisión implica no solo la retirada de los escoltas, sino también la finalización de los informes de inteligencia preventiva que acompañan habitualmente la custodia de exfuncionarios de alto rango.

Un patrón de recortes

Trump ya había revocado este año los servicios de seguridad para Hunter y Ashley Biden, hijos del expresidente demócrata, y también para exfuncionarios como Alejandro Mayorkas y Mike Pompeo. Lo mismo ocurrió con John Bolton, su exasesor de Seguridad Nacional y crítico de su gestión.

La medida reaviva el debate en Washington sobre el alcance de la protección que debería recibir un expresidente o vicepresidente, especialmente en contextos de alta polarización política.

El presente político de Harris

Kamala Harris, de 60 años, fue la primera mujer en ocupar la vicepresidencia de Estados Unidos. Tras su fallida candidatura presidencial de 2024, iniciará en septiembre una gira por 15 ciudades para presentar sus memorias 107 días, donde relata su breve campaña tras la retirada de Biden.

Si bien anunció que no competirá por la gobernación de California en 2026, no descartó presentarse como candidata presidencial en 2028. En ese marco, la ausencia de custodia federal refuerza la controversia en torno a su seguridad personal en plena exposición pública.