El Gobierno nacional avanza con los últimos retoques de un decreto clave que pondrá en marcha una profunda reforma migratoria, tal como anticipó el presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Si bien no hay una fecha definida, desde Casa Rosada aseguran que la normativa será publicada “muy pronto” y que solo restan completar las revisiones técnicas necesarias.

La iniciativa no será tratada en el Parlamento: desde un inicio, el oficialismo diseñó el esquema para que pudiera implementarse vía decreto, con el objetivo de evitar la dilación legislativa y avanzar con una de las promesas centrales de campaña. La reforma buscará limitar el acceso automático a beneficios públicos para quienes no tienen residencia permanente en el país. Así como establecer mecanismos más estrictos para otorgar ciudadanía o residencia.

Uno de los puntos centrales será el cobro por el uso del sistema público de salud por parte de extranjeros no residentes. La medida, que por el momento solo alcanzaría a hospitales bajo órbita nacional, se enmarca en una lógica de reciprocidad y de resguardo del presupuesto argentino. El presidente fue claro: «Argentina ha sido generosa con los inmigrantes, pero eso no puede implicar ser tontos», expresó en marzo ante la Asamblea Legislativa.

Cambios clave en la Ley de Migraciones

La reforma alcanzará también a la Ley 25.871, vigente desde 2004, que será modificada por decreto. Se endurecerán los requisitos para solicitar residencia o pasaporte argentino, y se agilizarán los procesos de deportación para extranjeros que cometan delitos en el país. Incluso podrían incorporarse restricciones a la solicitud de refugio, una herramienta que, según fuentes oficiales, ha sido utilizada de manera abusiva por ciertos sectores.

El proyecto fue liderado por María Ibarzábal, actual secretaria de Legal y Técnica y figura clave en el equipo jurídico que responde a Santiago Caputo. La iniciativa también fue trabajada en conjunto con las áreas de Seguridad, Justicia y Salud, dado su impacto transversal. Una fuente del Ejecutivo sintetizó el enfoque: «Queremos ser bravísimos con quienes delinquen. Esto complementa los operativos que Patricia Bullrich ya despliega en el norte del país».