El chofer de la línea 8 que fue escrachado por el subsecretario de la Dirección de Tránsito capitalino, Enrique Romero, desmintió que estuviera ebrio. Se trata de David Salvi, quien juntos a su abogado, Jorge Contreras, habló en exclusiva con VoVe y dio su versión de los hechos tras haber sido acusado de haberse negado a una alcoholemia, abandonar la unidad y luego huir.

Redoblando la apuesta, el conductor de colectivos acusó al funcionario de mentir. “El señor Romero está faltando a la verdad”, ya que “en ningún momento hubo una persecución, ni salí corriendo como él dice. Hay otro video donde él dice que tengo un importante acullico de coca en la boca, siendo que todos los que me conocen saben que nunca coquié”.

Acerca de cómo sucedieron los hechos, argumentó “el jueves me pusieron la segunda dosis de la vacuna. El sábado no me sentía bien. Me dolía la cabeza y el cuerpo. Cuando le informó al inspector que me iba a dirigir a un Caps de Villa Muñecas para ser atendido, el inspector me dice que me dirija hacia ahí, que nos íbamos a encontrar ahí”.

En esa línea, David Salvi aprovechó la ocasión para aclarar que después procedió a llamar al delegado de la empresa que le dio las mismas indicaciones. Y aseveró que “ya había dado dos vueltas y ahí fue cuando fui al Caps. Nunca hubo operativo ni persecución, nunca me negué a un dosaje”.

Asimismo, dijo que “cuando dejo la unidad salgo y había tres municipales en la vereda y ellos me comentan que buscaban el interno 21 porque el chofer estaba en aparente estado de ebriedad. Yo les comento que yo era el chofer. Ahí me dicen, ‘mirá como están tergiversando la situación’. Les comento que no estaba en estado de ebriedad y que me fui al Caps”.

Por su parte, el abogado del chofer denunció que existe una trama para perjudicar a su defendido y que tiene las pruebas suficientes para desmentir las acusaciones. “El colectivo nunca fue abandonado. Hay una alianza para perjudicarlo. Mandamos carta documento a la empresa para ver las cámaras donde se ve lo que cuenta el señor Salvi. Es grave lo que pasa. Las pruebas están en la empresa. Pedimos a UTA que nos acompañe. Necesitamos la acción gremial para que vengan para ayudarnos”, finalizó.