Escándalo en la pelea de Mayweather: del boxeo a la batalla campal
El ex boxeador profesional Floyd Mayweather volvió a protagonizar una pelea a modo de exhibición, la séptima después de su retiro oficial del cuadrilátero ante Conor McGregor el pasado 26 de agosto del 2017. «Money» ha sido muchos años el deportista mejor pagado del planeta, y a sus 46 años sigue «engordando» sus cuentas a partir de exhibiciones boxísticas que organiza y protagoniza. La última de ellas ha sido frente a John Gotti III, el nieto de uno de los mayores gánsters que hubo en la mafia de Nueva York, y como era de esperarse, la historia no terminó nada bien.
El combate de exhibición entre el ex boxeador profesional, oriundo de Michigan, y el familiar de los Gotti, de 30 años, reconocido por su participación en el MMA y en el boxeo, desde hace unos años, se celebró en un FLA Live Arena de Florida repleto durante la madrugada del sábado al domingo, en un mano a mano que estuvo más condimentado por el show que por el propio boxeo. Mayweather se mostró con movimientos de provocación desde el inicio, sin cubrirse con la guardia alta y mostrándose excesivamente superior sobre el ring. Era una exhibición y la gente había ido a disfrutar de un espectáculo/show.
Pero todo cambió en el sexto round. Allí Gotti parecía haber logrado incomodar a «Money», poniéndolo contra las cuerdas, pero tras un intercambio de insultos entre ambos púgiles en el cara a cara, el árbitro decidió parar la pelea. Esa decisión molestó a Gotti, que esquivó al árbitro para ir hacia el propio Mayweather, lanzándole varios golpes y provocando que los miembros de ambos equipos se subieran al cuadrilátero para ponerse en medio y protagonizar una verdadera batalla campal, que no permitió continuar el combate boxístico. Un final que hace dudar sobre la credibilidad de los hechos, que pone en duda si el show que quisieron vender Mayweather y Gotti ya tenía planeado un escandaloso desenlace.
Cabe mencionar que el rival de esta séptima exhibición de Mayweather es reconocido también por cuestiones extra deportivas. Puntualmente, por los lazos familiares que lo une con la mafia, ya que su abuelo es John Gotti, uno de los jefes criminales más infames de la historia de Estados Unidos, quien lideró la reconocida familia mafiosa Gambino de Nueva York y murió en prisión en 2002.