La Fundación Cuestión de Vivir colaborará con el Ministerio de Salud para mejorar la atención a pacientes trasplantados y aquellos en lista de espera, facilitando una casa de acogida. En una reunión entre el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, y el presidente de la fundación, Federico Antenucci, mencionaron la donación de una vivienda para brindar alojamiento a pacientes y familiares que necesiten un lugar donde quedarse.

Durante el encuentro, Medina Ruiz elogió la generosidad del paciente trasplantado de hígado que, tres meses después de su operación, desea retribuir a la sociedad lo que ha recibido. Este paciente se acercó al Ministerio de Salud y, a través de un convenio con la fundación, ofreció una casa para ser habitada por personas en proceso de trasplante o sus familiares. La iniciativa busca aliviar la carga emocional y financiera de aquellos que deben desplazarse desde el interior de la provincia hacia la capital, donde se encuentran los centros de atención especializada.

Por su parte, Federico Antenucci, paciente que recibió el hígado y presidente de la Fundación, enfatizó el propósito de ayudar y acompañar a los pacientes trasplantados y aquellos en espera de un órgano. Durante la reunión, presentó el proyecto de la casa de acogida ante el ministro y avanzaron en la firma del convenio para asegurar que los beneficiarios puedan disfrutar de las instalaciones a la brevedad. La vivienda, ubicada en la zona sur de la capital, cuenta con dos dormitorios, baño, cocina, comedor, termotanque, aire acondicionado y gas natural, brindando comodidad y bienestar a los residentes.

Un gesto de agradecimiento

Antenucci expresó su gratitud al donante y su familia, a quienes no conoce personalmente, por brindarle la oportunidad de vivir. «Esta es una manera de poder devolver lo que me dieron, yo no conozco a mi donante ni a la familia, por lo que esta es mi forma de poder agradecerles que yo hoy pueda disfrutar de mis seres queridos», aseguró Antenucci, explicando que la donación de la casa permitirá que otros pacientes y sus familias encuentren un lugar seguro y confortable durante su tratamiento y proceso de recuperación.

Esta iniciativa no solo ayuda a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, sino que también destaca la importancia de la solidaridad. La casa de acogida será un refugio para aquellos que necesitan apoyo y acompañamiento en un momento tan crucial de sus vidas.