La reaparición de casos de poliomielitis activa las alarmas en el mundo
En el día de ayer Israel confirmó el primer caso de polio desde 1989 y se estudia posibles contagios entre los contactos del niño de 4 años infectado en el área de Jerusalén. Si bien el menor afectado no se encontraba vacunado, las autoridades advierten sobre un posible brote de la enfermedad, y la comunidad internacional se hizo eco del peligro.
Roberto Debbag, miembro del directorio de la Sociedad Mundial de Enfermedades Infecciosas Pediátricas, explica: «La guerra causa las enfermedades producto de los daños bélicos, las amputaciones, las discapacidades y, también, las infecciones. Primero, provoca una disrupción del sistema sanitario en el lugar y, después, en la región. Los niños y los adultos que necesitan atención no pueden acceder a los servicios que necesitan y empieza el exceso de la mortalidad”.
Asimismo, agrega: «Una guerra interrumpe la vigilancia epidemiológica y los programas nacionales de vacunación. Ucrania había comenzado este año una puesta al día de la vacunación de su población pediátrica contra la polio, por ejemplo, por un brote reciente. La invasión rusa lo interrumpió. Lo mismo sucedió con la vacunación contra Covid: hay un 60% de la población de ese país que no puede completarla”, advierte.
La OMS y sus oficinas regionales están instando a los países, sin importar la distancia del conflicto armado, a fortalecer sus sistemas de monitoreo epidemiológico. Y de esta manera detectar y responder rápido a la aparición de brotes y nuevas variantes del virus de Covid, pero también de casos de otras infecciones bajo vigilancia. También se pide aumentar las coberturas con la vacunación de calendario que afectó la pandemia.
