Tener una buena alimentación es fundamental para mantener nuestro cerebro en buen estado. Algunos alimentos contienen nutrientes que ayudan a potenciar la atención, la concentración y la memoria entre los cuales se destacan por ejemplo ácidos grasos omega 3, vitaminas (b12, E, K) minerales (hierro, magnesio, yodo) y flavonoides.

Una de las dietas más recomendadas es la mediterránea, ya que incluye alimentos tales como pescado, palta, aceite de oliva, frutos secos (nueces, almendras, etc.), semillas (chía, lino, sésamo, etc.) y el chocolate. Dichos alimentos son ricos en los nutrientes necesarios para mejor la memoria e incluso a prevenir o retrasar posibles procesos degenerativos como el Alzheimer.

La consciencia respecto al impacto que la alimentación tiene en la salud crece día a día. En este sentido, la elección de alimentos que beneficien el bienestar de manera integral genera interés y gana adeptos.

En esta línea, es sabido que la prevención de las enfermedades no transmisibles se basa en la reducción de los factores de riesgo, que implican ciertos cambios en el estilo de vida. Dentro de ellos, la alimentación tiene el potencial de ayudar a retrasar el deterioro cognitivo, que afecta la capacidad de aprender, pensar y recordar.

El omega-3 no es producido por nuestro organismo. Se lo puede encontrar en suplementaciones o al consumir los siguientes alimentos:

– El pescado azul (sardinas, salmón, atún) y los mariscos. Además de ayudar a proteger a la mente, tienen un rol protector para personas con alto riesgo cardíaco, ya que el es un alimento rico en omega-3, que incrementa la producción de flujo sanguíneo en el cerebro y refuerza las conexiones neuronales.
– Las semillas de chía. Tienen un gran porcentaje de ácidos grasos esenciales, como el omega-3 y omega-6, que disminuyen las inflamaciones, previene los problemas en el sistema nervioso y reduce el riesgo de aparición de enfermedades cardiovasculares.
– Las nueces. Un mayor consumo de nueces con mejores puntajes en las pruebas cognitivas.
– Las uvas y los arándanos. Contienen flavonoides, pigmentos vegetales naturales que dan a frutas y verduras sus tonos brillantes, y que ayudan a mejorar la memoria.
– El chocolate. El cacao y sus derivados como el chocolate amargo y polvo de cacao son alimentos ricos en catequinas, además de otros flavonoides.
– Especias como la cúrcuma. Tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y se cree puede jugar un papel importante en enfermedades como el Alzheimer, el asma, la diabetes y enfermedades cardíacas.
– El té verde. Rica fuente de polifenoles que protegen contra las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo, también es un excelente antioxidante que potencia el sistema inmunológico, ayuda a bajar los niveles de ansiedad y mejorar la concentración y la memoria.
– La palta. Rica en grasas monoinsaturadas es rico en omega 3 como así también en vitaminas (B, C, K) y minerales (potasio, magnesio). Tiene la función de limpiar las arterias, garantizando, de esta forma, llegue al cerebro y al corazón la sangre necesaria para que ambos órganos funcionen a pleno rendimiento
Frutos secos. Son fuente de vitamina E, con efecto antioxidante, también aporta magnesio y omega 3 favoreciendo el fortalecimiento cognitivo.
Semillas son alimentos. Poseen gran cantidad de antioxidantes, y son una gran fuente de minerales como magnesio, zinc y hierro. Ayudan a la mejorar la función nerviosa previniendo enfermedades degenerativas.