Milei saludó a Pedro Sánchez y luego volvió a criticarlo: «El socialismo es fascista en política»
Javier Milei aprovechó su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana para lanzar nuevas críticas contra el socialismo y marcar diferencias con el gobierno español. Frente a Pedro Sánchez, con quien protagonizó un saludo protocolar distante, el Presidente afirmó: “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”.
El mandatario argentino cuestionó las ideas de izquierda durante su exposición en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid. Allí sostuvo que ambas corrientes concentran el poder en una minoría y utilizan la dependencia económica como herramienta de dominación política. Sus declaraciones profundizaron la tensión con Sánchez, a quien días atrás había calificado de “impresentable dictador”.
Las críticas de Milei al socialismo frente a los líderes iberoamericanos
En su discurso, el Presidente planteó que el fascismo y el socialismo comparten el rechazo al libre mercado y la defensa de una fuerte intervención estatal. También los vinculó con la nacionalización de empresas, la regulación económica, el control de los medios de comunicación y las prácticas de propaganda y adoctrinamiento.
Milei advirtió además sobre gobiernos que, según su visión, invocan la defensa de los derechos humanos mientras persiguen a sus opositores y silencian a la prensa. En ese marco, mencionó los últimos procesos electorales de Chile, Colombia y Perú, que interpretó como parte de una “rebelión democrática” contra el paternalismo y el abuso de poder.
El mandatario también llamó a defender la libertad mediante límites al ejercicio del poder. “La libertad se defiende, sobre todo con los límites que cada uno acepta para su propio poder”, expresó ante los jefes de Estado y representantes que participaron de la cumbre.
El frío saludo con Pedro Sánchez y el encuentro con Santiago Abascal
El cruce de declaraciones se produjo en una jornada marcada por la distancia entre Milei y el jefe del Gobierno español. El Presidente argentino no asistió a la ceremonia inaugural en el Teatro Real ni a la cena ofrecida por los reyes en el Palacio Real, aunque sí mantuvo un encuentro con Santiago Abascal, líder del partido Vox.
Más tarde, durante el saludo oficial a los asistentes, Milei estrechó la mano del canciller español, José Manuel Albares, y saludó al rey con sonrisas e intercambio de palabras. El momento con Sánchez fue diferente: ambos mantuvieron un contacto breve y distante, en línea con la tensión política que atraviesa la relación entre los dos mandatarios.
El reclamo de Milei al gobierno británico por las Islas Malvinas
Durante su intervención, el Presidente también volvió a plantear el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y pidió al gobierno británico retomar las negociaciones. “Al gobierno británico le reiteramos nuestra disposición a negociar de acuerdo con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas”, sostuvo.
Milei cuestionó además el avance del proyecto de explotación petrolera Sea Lion, ubicado en aguas al norte de las islas, y acusó al Reino Unido de aprovechar la situación de ocupación para impulsar actividades sobre recursos naturales que pertenecen a la Argentina. En particular, señaló la concesión de licencias a las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper, que calificó de ilegales.
El mandatario sostuvo que esas actividades contradicen la resolución 3149 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras continúa la disputa de soberanía. También anticipó una estrategia para frenar el proyecto, que contempla una presentación ante el Tribunal Internacional de Derecho del Mar, sanciones y denuncias penales contra las empresas y sus directivos, además de un arbitraje contra el Reino Unido bajo el anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.