Lionel Messi publicó este miércoles un extenso mensaje en sus redes sociales para despedir a su padre, Jorge Messi, quien murió el pasado sábado en Rosario después de atravesar una prolongada enfermedad. El capitán de la Selección argentina acompañó sus palabras con una fotografía junto a su papá y compartió recuerdos de una relación que atravesó cada etapa de su vida y de su carrera.

En el comienzo de la carta, Messi expresó la dimensión del dolor que atraviesa y dejó una frase que también abrió interrogantes sobre su futuro profesional: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”. La declaración representa una de las pocas veces en las que el rosarino expone públicamente una incertidumbre sobre la continuidad de su carrera.

El futbolista recordó que Jorge estuvo presente desde sus primeros años, acompañándolo a los entrenamientos y partidos incluso después de extensas jornadas laborales. “Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando”, escribió Messi al reconstruir aquellos primeros años.

También destacó la presencia permanente de su padre en los partidos y el vínculo que construyeron con el paso del tiempo. “Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”, recordó, antes de definir a Jorge como “papá, amigo y representante”.

Uno de los momentos más sensibles del mensaje estuvo relacionado con el último Mundial. Messi contó que la enfermedad de su padre empeoró poco antes del comienzo del torneo y que, por primera vez, Jorge no pudo acompañarlo como había ocurrido durante buena parte de su carrera. Después de cada partido, esperaba recibir su mensaje y fue entonces cuando comprendió que la situación de salud era mucho más delicada de lo que imaginaba.

El capitán argentino también reveló que tenía la ilusión de llegar a la final para que su padre pudiera viajar y verlo jugar. “Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, escribió sobre aquel torneo y el esfuerzo que hizo mientras atravesaba la preocupación por la salud de Jorge.

Messi remarcó además que su padre fue una figura fundamental en las decisiones que marcaron su trayectoria y que, pese a las diferencias que pudieron tener, siempre terminó valorando sus consejos. “Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías”, sostuvo.

En el cierre, el delantero puso el foco en la familia y en aquello que considera que más hacía feliz a Jorge. “Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí”, expresó. La carta se convirtió así en una despedida pública marcada por el dolor, pero también por el reconocimiento al hombre que acompañó a Messi desde sus primeros pasos hasta convertirse en una de las figuras más importantes de la historia del fútbol.