El uso de medios de pago digitales se extendió entre los argentinos mayores de 55 años y alcanzó niveles similares a los de otros grupos etarios. Un estudio de Mastercard determinó que el 74% de las personas de ese segmento utiliza opciones electrónicas en reemplazo del efectivo. El relevamiento cuestiona la idea de que la edad constituye una barrera decisiva para operar con aplicaciones financieras.

La preferencia no responde únicamente a la rapidez de las operaciones. El 75% de los participantes señaló que las herramientas digitales le permiten controlar mejor sus gastos y seguir con mayor precisión sus movimientos. Además, el 77% se consideró capaz de administrar correctamente su economía personal, una proporción que ascendió al 86% entre los mayores de 55 años.

Las billeteras digitales ganan terreno frente a las tarjetas

La investigación, titulada «El estado de la digitalización y la inclusión financiera», registró una adopción elevada de soluciones fintech en el país. El 79% de los consultados había utilizado aplicaciones financieras o pagos digitales durante el período analizado, frente al 65% que recurrió a servicios de la banca tradicional. El informe tampoco encontró diferencias relevantes entre hombres y mujeres en el uso de estas herramientas.

Las billeteras digitales fueron utilizadas por el 70% de los participantes y superaron al efectivo, que alcanzó al 52%, y a las tarjetas de débito, con un 51%. Las tarjetas de crédito quedaron más atrás, con un uso declarado por el 34% de los encuestados. La tendencia refleja el crecimiento de las transferencias inmediatas y de los pagos realizados directamente entre cuentas.

Florencia Solazzi, responsable de Mastercard para Argentina y Uruguay, explicó que el avance del celular modificó el lugar que ocupaba la tarjeta de débito. La ejecutiva consideró que ese medio no desaparecerá, pero deberá incorporar beneficios que vayan más allá de su función básica de pago. Las entidades financieras enfrentan así el desafío de competir con aplicaciones que concentran transferencias, promociones, seguimiento de gastos y otras operaciones cotidianas.

Los pagos electrónicos se incorporaron a la vida diaria

Las billeteras lideran algunos de los consumos más frecuentes, como el transporte público, donde alcanzaron una participación del 42%. También fueron utilizadas por el 40% de los consultados para compras en comercios y por el 38% para abonar en cafeterías y restaurantes. El informe relacionó ese avance con la ampliación del sistema de pagos sin contacto en colectivos y subtes.

En la comparación regional incluida en el estudio, la Argentina registró un nivel de utilización de billeteras digitales del 70%. El porcentaje quedó cerca del 72% observado en Perú y por encima de Colombia, con 65%, y México, con 29%. En los tres primeros países predominan las billeteras, mientras que en el mercado mexicano las tarjetas de débito mantienen el liderazgo.

El efectivo conserva espacio por la informalidad

Pese al crecimiento de las aplicaciones, el 84% de los argentinos consultados manifestó que desearía una mayor aceptación de pagos electrónicos entre comercios y particulares. Solazzi sostuvo que el próximo objetivo consiste en ofrecer operaciones sencillas, seguras y confiables para actividades que ya forman parte de la rutina. La demanda muestra que todavía existen consumos y establecimientos donde las alternativas digitales no están disponibles.

El efectivo mantiene una presencia importante en operaciones donde la elección depende de quien cobra. Algunos comercios ofrecen descuentos por pagar con billetes o evitan los medios electrónicos para reducir la registración de las ventas y la carga impositiva. Esa práctica, vinculada con la informalidad económica, limita el avance de la digitalización aun entre usuarios que ya adoptaron billeteras y transferencias para la mayor parte de sus gastos.