La factura eléctrica puede variar hasta 184% entre provincias pese a que la energía mayorista cuesta lo mismo
El valor mensual de la electricidad presenta diferencias de hasta 184% entre las provincias argentinas, aun cuando el precio mayorista de la energía es uniforme en todo el territorio. Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política, dependiente de la UBA y el Conicet, ubicó a Neuquén como la jurisdicción con la factura residencial más elevada. Allí, un hogar sin subsidios paga $157.046 por el consumo considerado en el relevamiento, frente a los $55.397 registrados en La Rioja.
El promedio nacional para los usuarios sin bonificaciones se ubicó en $89.205, mientras que los hogares subsidiados abonaron $58.009. La distancia responde al esquema de Subsidios Energéticos Focalizados, que concentra la asistencia en familias con ingresos inferiores a tres canastas básicas totales. Según un análisis de Regional Investment Consulting, quienes reciben el beneficio pagan alrededor del 32% del costo real de la electricidad y el Estado cubre el porcentaje restante.
Por qué cambia la tarifa en cada provincia
El precio estacional mayorista fue fijado de manera uniforme por la Resolución 151/26, por lo que las diferencias no se originan en el valor de la electricidad generada. Los componentes que varían son el Valor Agregado de Distribución, conocido como VAD, y los impuestos provinciales y municipales incluidos en las facturas. El informe también mencionó regulaciones particulares que pueden alterar los valores finales en algunas jurisdicciones.
En Neuquén, apenas el 19% de la factura de un usuario sin subsidios corresponde al precio de la energía. El costo de distribución representa el 51% y los impuestos explican el 30% restante. A nivel nacional, la composición promedio es de 33% para la energía, 41% para el VAD y 26% para los tributos.
La comparación muestra que los hogares neuquinos no pagan un precio mayor por cada unidad adquirida en el mercado mayorista, sino por los costos locales de llevarla hasta los domicilios y por la carga impositiva. El ritmo con que cada jurisdicción autoriza las actualizaciones de distribución también influye en la distancia entre facturas. Por ese motivo, provincias con consumos equivalentes pueden presentar montos mensuales muy distintos.
El impacto de los subsidios y el consumo invernal
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, la electricidad fue el servicio que más aumentó dentro de la canasta relevada, con una variación mensual del 12,5%. El movimiento respondió a un mayor consumo estacional y a una suba del 5,7% en el cargo variable aplicado a usuarios sin subsidios. Para los hogares alcanzados por las bonificaciones, la reducción sobre el precio mayorista compensó el incremento en el uso de energía.
La canasta de servicios públicos del AMBA, integrada por electricidad, gas, transporte y agua, alcanzó los $295.826 mensuales para un hogar sin asistencia. Ese monto equivale al 15% de un salario promedio registrado, de acuerdo con el estudio del IIEP. La relación entre ingresos y tarifas cambia de manera significativa según la provincia, el nivel salarial y el régimen de subsidios aplicado.
Neuquén combina tarifas altas con mayor empleo formal
El costo eléctrico más elevado del país convive en Neuquén con una expansión sostenida del empleo privado, impulsada principalmente por Vaca Muerta. Entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025, la provincia incorporó 58.386 trabajadores registrados y explicó el 60,8% del crecimiento neto nacional durante ese período. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 sumó otros 12.000 puestos, mientras el empleo formal privado cayó cerca del 4% en el conjunto del país.
La tasa de desempleo provincial se ubicó en 2,3%, frente a un promedio nacional del 7,5%. La actividad hidrocarburífera impulsó además la construcción, el transporte y distintos servicios asociados. Los trabajadores privados registrados de la provincia percibieron un salario neto promedio de $2.716.975, el más alto del país, aunque esa ventaja salarial convive con una factura eléctrica sin subsidios de $157.046.
