El consumo masivo volvió a caer en mayo, aunque con una contracción más moderada que en los primeros meses del año. Según un relevamiento de Scentia, las ventas de productos empaquetados bajaron 1,6% interanual, mientras que frente a abril registraron una leve mejora de 0,1%.

En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, el indicador mostró una caída de 3% respecto del mismo período de 2025. El dato reflejó que la demanda todavía se mantuvo débil, aunque comenzó a mostrar señales de estabilización en algunos canales y categorías.

El relevamiento de Scentia abarca más de 8.000 puntos de venta en todo el país, entre supermercados, autoservicios independientes, comercios de cercanía, farmacias, mayoristas y plataformas de comercio electrónico. Para la consultora, la desaceleración de la inflación fue uno de los factores que ayudó a moderar la caída del consumo.

Qué canales cayeron y cuáles crecieron

Los supermercados de cadena fueron uno de los segmentos más golpeados, con una baja interanual de 4,2%. Los autoservicios independientes retrocedieron 1,3%, mientras que los mayoristas registraron una caída de 1,6%.

En cambio, las farmacias mostraron una suba de 2,3% y el comercio electrónico volvió a destacarse con un crecimiento de 29,9% frente a mayo del año anterior. De todos modos, ese avance no alcanzó para compensar la baja general del consumo masivo.

Los almacenes y kioscos de cercanía tuvieron una contracción más leve, de 0,8%. Esa diferencia entre canales mostró un consumo todavía cauteloso, pero con comportamientos desparejos según el tipo de compra y el formato comercial.

Bebidas y alimentos, entre los rubros con mejor desempeño

Entre las categorías, las bebidas con alcohol crecieron 4,1%, mientras que las bebidas sin alcohol avanzaron 3,3%. Alimentación también mostró una mejora, aunque más moderada, con un incremento de 0,9%.

En el otro extremo, continuaron las bajas en desayuno y merienda, con una caída de 5,4%. También retrocedieron limpieza de ropa y hogar, con una baja de 8,2%, y perecederos, con una contracción de 6,5%.

Estos rubros explicaron buena parte de la caída general del indicador y mostraron que los hogares todavía sostuvieron una estrategia de consumo selectiva, con mayor cuidado sobre algunos productos de la canasta cotidiana.

El consumo sigue por debajo de los niveles previos al ajuste

Pese a la mejora mensual, el nivel de consumo continuó lejos de los registros previos al ajuste de 2024. Según las series históricas de Scentia, el volumen vendido en mayo se ubicó en torno al 85% del nivel registrado en enero de 2023.

El dato mostró que la desaceleración de los precios ayudó a frenar parte del deterioro, pero la recuperación del poder de compra de los hogares siguió siendo parcial. La consultora también señaló que el precio promedio ponderado de los productos relevados evolucionó en línea con el IPC e incluso por debajo de ese indicador.

El informe de Scentia no equivale a la medición oficial del consumo privado que publica el Indec dentro de las cuentas nacionales del PBI. Ese indicador mostró una suba interanual de 2,7%. En este caso, se trata de un relevamiento específico sobre ventas de productos de consumo masivo empaquetado, utilizado como termómetro de las compras cotidianas de los hogares.