El fútbol argentino atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse la muerte de Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros de Boca Juniors, quien falleció este martes 26 de mayo a los 55 años luego de una larga lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Gayoso era uno de los hombres más queridos dentro del club de la Ribera y actualmente se desempeñaba como coordinador de arqueros de las divisiones inferiores.

La noticia fue confirmada por su hijo Franco a través de un emotivo mensaje publicado en redes sociales. “Se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma, contra todo, y sobre todo contra esta enfermedad”, escribió. Luego agregó: “Siempre dije que fuiste, sos y serás mi ídolo, mi ejemplo a seguir. Nuestro apellido va a quedar en la historia por tus logros”.

Gayoso había hecho público su diagnóstico de ELA durante 2024. La enfermedad neurológica degenerativa afecta las neuronas motoras y provoca una pérdida progresiva de movilidad, impactando funciones esenciales como caminar, mover los brazos, hablar o respirar. Pese al avance del cuadro, el exarquero decidió continuar trabajando en Boca con funciones adaptadas, manteniéndose ligado al fútbol hasta el final.

“Quiero enfrentar esta enfermedad de una manera distinta y dejar una huella”, había expresado meses atrás. Esa determinación marcó sus últimos años dentro del predio de Ezeiza, donde siguió colaborando con los juveniles del club aun cuando la enfermedad ya le impedía mover los brazos con normalidad.

En Boca dejó una marca imborrable como entrenador especializado en arqueros y, especialmente, como un estudioso de las tandas de penales. Su trabajo fue clave en múltiples definiciones que terminaron con celebraciones xeneizes. Durante su paso por el club trabajó junto a técnicos como Rodolfo Arruabarrena, Miguel Ángel Russo, Sebastián Battaglia, Hugo Ibarra y Jorge Almirón.

Además, fue una pieza fundamental en la formación y consolidación de arqueros como Agustín Orión, Agustín Rossi, Esteban Andrada, Sergio Romero y Leandro Brey. Con varios de ellos, Boca construyó una estadística impactante: ganó 13 de las 17 definiciones por penales disputadas mientras Gayoso integró el cuerpo técnico.

El propio club lo despidió con un mensaje en sus redes oficiales. “Fernando será recordado por su compromiso, su profesionalismo y la calidez con la que acompañó cada etapa en nuestra institución. Acompañamos a su familia, amigos y seres queridos en este difícil momento”, expresó Boca en un comunicado.

El entrenador también había atravesado otro duro golpe personal a comienzos de este año con la muerte de su esposa, Silvina Mazza. “30 años caminando juntos, en las buenas y en las malas, riendo, llorando, pero siempre juntos”, había escrito Gayoso entonces en una despedida cargada de emoción.

Más allá de los títulos y los resultados deportivos, Fernando Gayoso quedará en el recuerdo del fútbol argentino como un profesional respetado, obsesivo del trabajo y muy valorado por jugadores, entrenadores y dirigentes. Su legado en Boca, especialmente en el trabajo silencioso detrás de los arqueros y las históricas definiciones por penales, lo convirtió en una figura muy querida dentro del mundo Xeneize.