La confianza del consumidor cayó 5,7% en abril y tocó su nivel más bajo desde julio de 2024
La confianza del consumidor volvió a retroceder en abril y acumuló su tercera baja mensual consecutiva. El índice cayó 5,7% respecto de marzo y se ubicó en 39,64 puntos, el registro más bajo desde julio de 2024, de acuerdo con el informe del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.
El dato se sumó a las caídas de 5,3% en marzo y 4,7% en febrero. Además, el indicador acumuló cinco descensos seguidos en la comparación interanual, una secuencia que no se veía desde hace tiempo y que volvió a encender señales de alerta sobre el humor económico de los hogares.
El golpe fue más fuerte en los sectores de menores ingresos
La caída no fue pareja. El deterioro fue mucho más marcado entre los hogares de ingresos bajos, donde el índice se desplomó 12,6% y quedó en 35,5 puntos. En los sectores de ingresos altos, en cambio, la baja fue de 1,8% y el nivel se mantuvo en 42,57 unidades.
Detrás de esa diferencia aparece el impacto desigual de la inflación, que en marzo fue de 3,4%, sobre los consumos más básicos. También pesaron los aumentos de tarifas, la quita de subsidios y un escenario más exigente para afrontar gastos corrientes.
En el desagregado por regiones, el Interior siguió mostrando el índice más alto, con 45,35 puntos, pero fue también donde se produjo la mayor caída mensual, de 10,57%. En la Ciudad de Buenos Aires la baja fue de 6,69%, mientras que en el Gran Buenos Aires resultó menor, con 1,53%, aunque esa región volvió a registrar el valor más bajo del país, con 36,82 puntos.
Deterioro en la situación personal y en las compras
Los tres componentes del índice mostraron retrocesos. La percepción sobre la situación personal cayó 4%, la visión sobre la economía general bajó 4,3% y las expectativas para la compra de bienes durables e inmuebles se hundieron 9,51%.
Ese último dato reflejó con más fuerza el freno en las decisiones de consumo de mayor tamaño, en un contexto de crédito más duro, mayor morosidad y menor margen para financiar gastos importantes.
La baja de abril dejó otro dato político y económico: tras 29 meses de gestión de Javier Milei, el índice prácticamente volvió al nivel que tenía en diciembre de 2023, cuando marcaba 39,81 puntos. El mejor registro de esta etapa había sido en enero de 2025, con 47,38 unidades. Desde entonces, la caída acumulada llega a 16,3%.
Un freno en las expectativas
El relevamiento también mostró que la sociedad volvió a empeorar su mirada sobre el presente y moderó sus expectativas hacia adelante. La percepción de las condiciones actuales de vida cayó 9% frente al mes previo y 9,7% en la comparación interanual. En tanto, las expectativas a un año retrocedieron 3,3% respecto de marzo y 10,4% frente a abril del año pasado.
El resultado volvió a mostrar que, más allá de la desaceleración inflacionaria que el Gobierno intenta exhibir como principal activo, una parte importante de los consumidores ya no percibe mejoras claras en su situación cotidiana.

