Consumo en rojo: marzo volvió a golpear y no asoman señales de repunte económico
El consumo masivo volvió a caer en marzo y el primer trimestre cerró con números flojos en la comparación con el año pasado. La suba de la inflación, el poder adquisitivo que no logra afirmarse y el deterioro del empleo en varios sectores siguen pegando sobre las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador.
Según datos preliminares citados por Infobae, la baja alcanzó otra vez a casi todos los canales. Los supermercados habrían retrocedido entre 6% y 7% interanual en marzo, los mayoristas alrededor de 9% y los autoservicios al menos 4%. El panorama también fue negativo en kioscos y almacenes, mientras que el único canal que sigue mostrando cifras positivas es el comercio electrónico.
Las grandes cadenas siguen sintiendo el golpe
El freno se nota con más fuerza en las grandes cadenas. Después de un febrero complicado, marzo habría vuelto a mostrar una baja fuerte en supermercados, que siguen siendo el canal más afectado. Detrás aparece un cambio en los hábitos de compra: menos stockeo, tickets más chicos y una vuelta al comercio de cercanía.
Ese movimiento se da en paralelo con una inflación más baja que la de otros momentos, pero todavía alta para el bolsillo. En febrero, el Indec ya había mostrado una caída real en supermercados, y ahora los números preliminares de marzo apuntan en la misma dirección. En mayoristas, donde muchas veces se espera una compensación cuando se retrae otro canal, tampoco hubo alivio.
Otro informe, en este caso de NielsenIQ, mostró una lectura algo distinta para el bimestre febrero-marzo, con una suba de 1,5% interanual. Pero incluso allí quedaron claras las diferencias: mientras los comercios tradicionales, autoservicios independientes y kioscos tuvieron mejores resultados, las grandes cadenas y perfumerías siguieron en retroceso.
Tucumán, entre las provincias con peores números
En ese contexto, Tucumán quedó entre las provincias con menor crecimiento nominal en supermercados. Los últimos datos del Indec habían ubicado al distrito con una suba de apenas 10,6%, muy por debajo del promedio general y solo por encima de Misiones.
La diferencia territorial también aparece en el comportamiento del consumo. En varias empresas del sector alimenticio aseguran que el interior resiste mejor que el AMBA, aunque no en todos los canales ocurre lo mismo. En autoservicios, por ejemplo, algunos datos preliminares muestran que el interior también empezó a sufrir más.
Fuentes del sector admiten que, en el mejor de los casos, las ventas están estancadas frente al año pasado. En algunas compañías alimenticias hablan de una situación “flat”, con una leve mejora en el interior y caída en el AMBA. En lácteos, la foto es parecida: supermercados y mayoristas siguen flojos, mientras los autoservicios muestran algo más de movimiento.
Un año sin gran rebote
Los analistas no ven una mejora clara para lo que viene. En el sector ya se habla de un 2026 con estancamiento para el consumo masivo, incluso si la economía crece. La razón es que los sectores que hoy empujan actividad, como petróleo, gas, minería y agro, no derraman con rapidez sobre el empleo y el gasto cotidiano.
Del otro lado, construcción, industria y comercio siguen débiles. Esa parte de la economía es la que más impacta sobre el consumo diario y también la que más pesa en el Gran Buenos Aires. Mientras no aparezca una recuperación más pareja, la mejora quedará acotada y los comercios seguirán moviéndose con un margen corto.
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios también registró un marzo débil. Su indicador de consumo mostró una caída interanual de 1,3% y un retroceso desestacionalizado de 0,5% frente a febrero. Con inflación todavía arriba del 3% mensual y crédito sin reacción fuerte, el consumo masivo volvió a quedar en pausa.

