La vocera del Ejecutivo estadounidense, Karoline Leavitt, negó este miércoles que Elon Musk vaya a abandonar su rol en el Gobierno de Donald Trump. La desmentida llega tras una publicación de Politico que indicaba que el empresario dejaría su puesto a finales de mayo.

«Esta ‘primicia’ es basura. Elon Musk y el presidente Trump han declarado públicamente que Elon dejará el servicio público como empleado especial del Gobierno cuando complete su increíble trabajo en DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental)», publicó Leavitt en sus redes sociales.

Se mantiene el respaldo de Trump

Horas antes, Harrison Fields, otro portavoz de la Casa Blanca, había reiterado que Musk «ha sido instrumental en la ejecución de la agenda del presidente» y que continuará en funciones hasta que Trump decida lo contrario. La declaración fue leída como un intento de disipar los rumores que circulaban desde ayer en medios estadounidenses.

El informe de Politico había sostenido que el presidente ya había informado a su círculo íntimo sobre la inminente salida de Musk del Ejecutivo. Según la revista, el fundador de Tesla y SpaceX se enfocaría nuevamente en sus empresas privadas, aunque conservaría un rol informal como asesor cercano del mandatario.

Desgaste político y polémicas decisiones

La publicación también describía un creciente malestar interno por la figura de Musk. Entre los motivos se mencionaban decisiones polémicas tomadas desde DOGE, como el despido de decenas de miles de empleados públicos y la eliminación de agencias como USAID. Estas medidas generaron tensiones con miembros del gabinete y alimentaron el rechazo opositor.

El texto señalaba que varios funcionarios consideraban la salida del empresario como una oportunidad para descomprimir la interna del Gobierno y quitarle visibilidad a una figura que la oposición ha utilizado como blanco político.

Mensajes ambiguos desde la Casa Blanca

A principios de semana, el propio Trump había insinuado que la etapa de Musk en el Gobierno estaba cerca de concluir. «Habrá un punto en el que los secretarios podrán hacer este trabajo con bisturí. Eso es lo que queremos», declaró el mandatario.

No obstante, el presidente también destacó que Musk habría cumplido su objetivo inicial para ese entonces. «Creo que habremos logrado la mayor parte del trabajo necesario para reducir el déficit en 1 billón de dólares», expresó, y agregó: «En algún momento, Elon querrá volver a su empresa».

Una figura clave para el trumpismo

Desde su designación como líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental, Musk ha tenido un papel central en la administración Trump. Participó de reuniones clave, definió recortes estructurales y fue el impulsor de medidas que buscaron achicar el aparato estatal.

A finales de febrero, Trump firmó una orden ejecutiva que amplió las facultades de Musk, forzando a las agencias federales a colaborar con él, incluso en contra de su voluntad. En ese contexto, el empresario se consolidó como una figura de alto perfil, con influencia política directa y visibilidad constante en actos oficiales y foros partidarios. Por ahora, más allá de los rumores, la administración sostiene que Musk continuará en su rol actual hasta nuevo aviso.