Este jueves por la mañana, autoridades gubernamentales procederán a recuperar tierras que fueron usurpadas en Paso de las Lanzas, Timbó Viejo. Se trata de una localidad vecina a El Cadillal, frente a la usina. Hasta el momento, lo que se conoce es que en total se tratan de unas 6 hectáreas de las que se habrían apoderado algunas personas nativas del lugar en cuestión. Al mismo tiempo, serían gente bastante conocida y que contarían con numerosas denuncias en su contra desde hace ya algún tiempo.

En ese marco, cabe recordar que a principio de este año, vecinos de Tapia, insultaron y golpearon al delegado comunal de la zona, Pedro Acosta. Y es que, entre otras cosas, el funcionario fue puesto en la mira de los lugareños luego de que manifestara que “si pasaran estas cosas, me hubiera enterado”. A lo que hacía alusión era a las numerosas tomas de tierra por parte de personas que viven en El Cadillal.

Este delegado comunal dijo no estar al tanto de los hechos de usurpaciones en su jurisdicción y despertó la indignación de mucha gente. De hecho, los vecinos le reclamaron acerca del modus operandi con el que se producen las tomas de tierra en Tapia. Primero se realizan los loteos y luego se avanza con los papeles y ese accionar se denomina hecho consumado, por lo que la posibilidad de legalizarlos queda a un paso.

El operativo

La medida se concretó hoy luego de que saliera la medida legal de la recuperación de las tierras por medio de un fallo en el juicio iniciado hace varios años. Esto sucedió en el marco de un importante operativo, desde el Ministerio de Seguridad y otros organismos del Estado. Y es que se hizo justicia y los legítimos dueños pudieron sobrellevar los numerosos escollos planteados por los usurpadores.

Y es que éstos últimos intentaron de mil formas evitar la restitución de las tierra que usurparon en su momento. Tras diversas denuncias hechas por tala y desmonte no autorizado, se avanzó en la recuperación de terrenos no fiscales. Cabe señalar que el daño causado al medio ambiente fue cuantioso ya que sufrieron el desmonte por medio de una máquina sin ningún tipo de autorización de parte de Flora y Fauna, tal y como puede observarse en las imágenes que ilustran esta nota.