Una usuaria de twitter relató la terrible experiencia que vivió luego de someterse al proceso de bronceado en cama solar. «Voy a contar acá breve qué me pasó así no le pasa a nadie más», alertó en su twitt.

Paula tenía un casamiento el fin de semana. «El miércoles voy a un lugar en Villa Pueyrredón, donde había un 2×1 en todas las camas y se las podía dar la misma persona o ir con unx amigx», inicia el relato. Decidió ir sola porque no era nada planificado y tomar ella misma las dos sesiones.

“Ya había ido a cama solar y jamás me pasó esto. Llego y le digo al chico que las dos me las iba a dar yo, a lo cual me dice: ‘mira que vas a quedar bastante roja’. Y bue, estar un poco roja el jueves/viernes no era un problema. Me las di y al salir todo estaba genial”, cuenta en el hilo.

Hasta ahí nada anormal, el problema empezó horas después. «A las 3 horas, tenía fiebre y temblaba como si hicieran 10 grados bajo cero. Me bajaba la presión, quería vomitar, no podía tomar líquido, ni comer”, relató. Esa noche durmió n poco como pudo y al día siguiente no aguantaba más el ardor. Decidió ir a una guardia y de allí la derivaron al hospital de quemados.

«Me sentía bastante pelotuda por estar en una guardia de urgencias por una quemadura de cama solar. Apenas me ve el médico me manda a hace un hematocrito porque me veía deshidratada», continúa. «Y me manda a una cama de guardia a poner crema y esperar los resultados. La crema me salvaba la vida entera, a los 15min llega el resultado y claramente estaba deshidratada aún habiendo tomado más líquido del que tomo habitualmente. Suero, claro».

«Lo cuento porque de verdad la estoy pasando muy mal», menciona en sus redes. «Es insoportable el dolor, tengo el 90% del cuerpo quemado en carne viva. No puedo dormir, ni sentarme, ni siquiera puedo parpadear porque me queme hasta los párpados, no puedo vestirme sola».

Por último, Paula después de la experiencia vivida, recomienda no hacerse estos procedimientos de bronceado. «No vale la pena para nada someterse a esa pelotudez solo por un poco de color. Y si van, vayan a un lugar que SEPAN y les digan NO, no te lo hago porque sos muy blanca o porque te puede hacer mal. Habiendo ido un par de veces y salido todo bien, no lo volvería a hacer«, concluyó.

La Asociación Argentina de Dermatología advierte los daños que puede generar exponerse a este tipo de bronceado artificial. Se estima que 30 minutos de exposición a camas solares equivalen a aproximadamente 1 día de sol, además producen entre 10-15 veces más radiación UV.

La exposición a camas solares aumenta en un 56% el riesgo de melanoma (uno de los cánceres más agresivos de piel). Además 1 de cada 4 muertes por melanoma se asocian al uso de camas solares y por ello desde el 2010 están en vías de ser prohibidas a nivel mundial.