Los economistas que estudian la «teoría monetaria de la inflación» han observado una relación directa entre el crecimiento de los agregados monetarios y la variación del índice general de precios de la economía. Según sus análisis, existe un rezago de entre 18 y 24 meses en este proceso. Básicamente, cuando se aumenta la cantidad de dinero en circulación, especialmente por parte del Estado para financiar su déficit fiscal, la demanda agregada aumenta, lo que puede ejercer presión al alza sobre los precios.

Sin embargo, en Argentina, esta relación es más complicada de determinar que en otras economías desarrolladas debido a varios factores. Entre ellos se encuentran las crisis recurrentes que ocurren cada 7 a 10 años, la inestabilidad política y la alta actividad en la informalidad. También el uso frecuente del dólar como refugio de valor y para transacciones importantes fuera del sistema bancario. Y se agrega el impacto de las devaluaciones en los precios (pass-through) y la movilidad de las tasas de interés del Banco Central, entre otros.

Los datos mensuales del Informe Monetario del Banco Central muestran fluctuaciones que parecen anticipar el ritmo de la inflación. Aunque no necesariamente su nivel, que luego el INDEC registra entre seis y ocho meses después.

En los últimos cinco años, desde las elecciones generales de octubre de 2023, todas estas variables han comenzado a registrar aumentos inferiores a la tasa de inflación. Lo que respalda las afirmaciones del presidente Javier Milei sobre la necesidad de detener la emisión de dinero. Y, en consecuencia, combatir la inflación en un plazo de 18 a 24 meses. Siguiendo la experiencia de la Convertibilidad que tardó 20 meses en estabilizar la economía.

A pesar de estos indicios positivos, queda un largo camino por recorrer para estabilizar los precios y volver a la inflación de un solo dígito. Esto se debe a la necesidad de ajustar los precios relativos, como tarifas, precios regulados, salarios y jubilaciones. Así como superar las limitaciones legislativas para avanzar hacia una economía más libre y con menor carga tributaria y mayor apertura comercial.