El Gobierno trabaja para generar condiciones que permitan una mayor expansión del crédito, especialmente para financiar inversiones de menor escala. Así lo señaló el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, durante su participación en el Santa Fe Business Forum, donde también destacó la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad de las reglas como pilares para atraer capitales.

«Estamos intentando que el crédito vuelva a fluir un poco más», afirmó el funcionario del Ministerio de Economía al referirse a las herramientas disponibles para pequeñas y medianas inversiones. En ese punto mencionó el RIMI y aseguró que la administración nacional mantiene negociaciones destinadas a abrir nuevos mercados para la producción argentina.

Lavigne también remarcó que inversores de distintas regiones muestran interés por sectores en los que Argentina posee una oferta abundante. «Hemos recibido coreanos, japoneses, europeos, gente de Medio Oriente e India, que buscan lo que Argentina produce: alimentos, minerales y energía», indicó.

Estabilidad y reglas claras para atraer inversiones

El funcionario consideró que consolidar la estabilidad económica resulta indispensable antes de avanzar sobre otros problemas de la actividad. También advirtió que esa mejora no debe considerarse definitiva y sostuvo que preservar el orden macroeconómico requiere continuidad.

Para Lavigne, las empresas necesitan además reglas previsibles que puedan mantenerse durante períodos prolongados. Si bien reconoció que existe margen para continuar reduciendo impuestos, señaló que la estabilidad normativa resulta fundamental al momento de decidir inversiones.

El secretario destacó además las condiciones actuales de valuación de los activos argentinos. «Todavía estamos baratos. Es muy importante, cuando uno empieza a invertir, hacerlo cuando aún se está relativamente barato», sostuvo.

La exposición se produjo en el marco del Santa Fe Business Forum, que reúne a más de 1.000 empresas argentinas, 250 compradores internacionales provenientes de 50 países, 40 fondos de inversión y unas 250 startups. Entre las actividades representadas aparecen energías renovables, agroindustria, biotecnología, videojuegos, producción audiovisual y turismo.

El Gobierno defendió una economía con mayor competencia

Lavigne también respondió a los reclamos de sectores productivos que plantean dificultades para competir frente al aumento de las importaciones. El funcionario sostuvo que una economía más abierta implica mayores niveles de competencia y descartó que todas las actividades puedan operar permanentemente en condiciones favorables.

«Nosotros nunca vamos a poder tener una economía donde absolutamente todas las actividades y todas las empresas estén cómodas», señaló. Según explicó, la competencia obliga a las compañías a adaptarse de manera constante y forma parte del funcionamiento normal de una economía capitalista.

El funcionario reconoció que recibe planteos relacionados con productos provenientes de Asia y, particularmente, con la escala productiva de China. Sin embargo, advirtió que recurrir sistemáticamente a barreras comerciales podría terminar reduciendo las posibilidades de intercambio del país.

También puso el foco sobre los consumidores. Según su planteo, una política de protección excesiva puede obligarlos a pagar determinados productos a precios superiores a los disponibles en otros mercados, especialmente cuando los ingresos familiares enfrentan restricciones.

La apertura y la transición productiva

Lavigne sostuvo que las reformas deben avanzar de manera gradual y de acuerdo con las posibilidades existentes después de décadas de bajo crecimiento. En ese proceso, defendió la necesidad de equilibrar las demandas de los empresarios con el objetivo de mejorar el acceso de los consumidores a bienes de menor precio y mayor calidad.

El funcionario recordó además las condiciones sociales recibidas por la actual administración y planteó que la transición productiva no puede analizarse exclusivamente desde el punto de vista de las empresas. «¿Quién tiene que esperar a quién?», preguntó al señalar que también debe contemplarse la situación de los hogares con menores ingresos.

La visión expuesta combina apertura comercial, estabilidad macroeconómica, reglas previsibles y recuperación del financiamiento como herramientas para impulsar nuevas inversiones. Para el Gobierno, la posibilidad de que el crédito vuelva a ganar terreno constituye una pieza relevante para ampliar ese proceso hacia proyectos de menor tamaño.

El Santa Fe Business Forum funciona en ese marco como una instancia para vincular empresas nacionales con compradores e inversores extranjeros. Lavigne destacó la coincidencia general entre Nación y la provincia de Santa Fe respecto de la necesidad de ampliar mercados y sostuvo que alimentos, minerales y energía aparecen entre los principales activos argentinos para atraer nuevos capitales.