Sucedió ayer por la tarde en la Comisaría de Aguilares. Dos presos subieron a una antena de 30 metros ubicada en el edificio policial y amenazaron con tirarse.

Ante la atenta mirada de vecinos y familiares, los reclusos estuvieron por más de dos horas colgados de la estructura. Exigían hablar con un juez para reclamarle el estado de las instalaciones.

“Viven como ratas ahí adentro. Josué tiene una condena de varios años, se cosió la boca y se lastimó los brazos. Pedimos a las autoridades que hagan algo por ellos, no pueden vivir así” contó la madre de uno de los detenidos. Además, afirmó que su hijo se cosió la boca a modo de protesta.

Más de 2 horas luego, los reclusos bajaron de la antena por voluntad propia. “Por suerte no pasó nada y están bien. Después de esto, espero que no haya represalia por parte de la policía” expresó un familiar presente en el lugar.