Hasta US$42.000 millones a Anthropic en un acuerdo que reaviva las dudas sobre el negocio circular de la IA
Broadcom acordó prestar hasta US$42.000 millones a Anthropic para financiar parte de la infraestructura que la compañía necesita para desarrollar y operar sus modelos de inteligencia artificial. La particularidad es que Broadcom no solo aporta el dinero: también participa en el suministro y diseño del hardware que Anthropic utilizará. La operación volvió a poner bajo la lupa un esquema cada vez más habitual en el sector, donde proveedores, clientes e inversores terminan formando parte de un mismo circuito financiero.
El acuerdo fue revelado en la documentación presentada por Anthropic para su salida a bolsa. La compañía podría convertirse durante 2027 en el mayor cliente del negocio de diseño de chips de Broadcom, mientras el fabricante de semiconductores pasa a ser al mismo tiempo uno de sus principales financiadores. Esa doble relación es la que despertó nuevas dudas entre analistas e inversores.
Cómo funciona el acuerdo por US$42.000 millones
Anthropic asumió un compromiso de US$125.200 millones para alquilar durante cinco años capacidad de computación basada en unidades de procesamiento tensorial, conocidas como TPU. La línea de financiación de Broadcom podría cubrir aproximadamente un tercio de esa obligación. Parte de la deuda podría estructurarse mediante instrumentos convertibles en acciones de la propia Anthropic.
Broadcom trabaja desde hace años junto con Google en el desarrollo de distintas generaciones de TPU. Anthropic anunció además una ampliación de esa colaboración que le permitirá acceder desde 2027 a varios gigavatios de capacidad de procesamiento de nueva generación. El dinero prestado por Broadcom terminaría así financiando infraestructura en la que la propia compañía tiene un papel central como proveedor.
La operación también contempla mecanismos de protección para el fabricante de chips. Anthropic informó que depositó efectivo en una cuenta restringida a favor de Broadcom y que podría verse obligada a realizar aportes adicionales bajo determinadas condiciones. Algunos incumplimientos también podrían acelerar vencimientos vinculados con los contratos de arrendamiento.
Por qué se habla de un negocio circular
El esquema recuerda a operaciones que ya realizaron otras empresas del sector. Nvidia, por ejemplo, utilizó parte de su capacidad financiera para invertir o financiar compañías que luego destinan miles de millones de dólares a comprar sus procesadores. El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial está generando una red cada vez más compleja de inversiones cruzadas entre fabricantes de chips, laboratorios de IA y proveedores de servicios en la nube.
El problema aparece cuando parte de la demanda depende del financiamiento ofrecido por los mismos proveedores que se benefician de esas compras. Para algunos analistas, esa estructura puede dificultar la medición de cuánto del crecimiento responde a una demanda independiente y cuánto está sostenido por acuerdos financieros dentro del propio sector. La preocupación aumenta por la magnitud de las inversiones necesarias para construir centros de datos y adquirir capacidad de cómputo.
Anthropic reconoció en su documentación que la relación con Broadcom puede generar potenciales conflictos de interés. Las decisiones del fabricante sobre precios, disponibilidad de hardware o condiciones financieras podrían afectar directamente la capacidad de la compañía para acceder al poder de cómputo que necesita. Broadcom, por su parte, quedaría cada vez más expuesta al crecimiento y la solvencia de uno de sus principales clientes.
Anthropic apuesta cientos de miles de millones al crecimiento de la IA
La escala del acuerdo se conoce mientras Anthropic prepara una oferta pública inicial que podría valorar a la empresa en alrededor de US$2 billones. La compañía multiplicó sus ingresos durante los últimos años, pero también asumió compromisos de infraestructura por cientos de miles de millones de dólares. El costo de entrenar y operar modelos cada vez más grandes explica buena parte de esa expansión financiera.
Broadcom espera beneficiarse directamente de ese crecimiento. La compañía proyecta ingresos por semiconductores vinculados con inteligencia artificial de aproximadamente US$115.000 millones en 2027 y US$230.000 millones en 2028. Anthropic podría convertirse en una de las principales fuentes de esa facturación.
El acuerdo por US$42.000 millones resume uno de los rasgos más llamativos del actual auge de la IA: las empresas que financian el crecimiento son, en muchos casos, las mismas que venden la infraestructura necesaria para sostenerlo. Mientras la demanda de capacidad de cómputo continúe creciendo, ese modelo puede acelerar la expansión del sector. La discusión pasa por cuánto riesgo se acumula cuando proveedores y clientes empiezan a depender financieramente unos de otros.
