La IA todavía no provoca un “apocalipsis laboral”: ya habría creado más empleos de los que destruyó
El avance de la inteligencia artificial comenzó a transformar el mercado laboral estadounidense, pero los primeros datos no muestran una destrucción masiva de puestos de trabajo. Aunque algunas empresas redujeron personal y determinados empleos administrativos retrocedieron, otras actividades vinculadas con infraestructura, desarrollo tecnológico y servicios profesionales están incorporando trabajadores. Una estimación de The Economist calcula que la IA habría generado alrededor de un millón de nuevos empleos, frente a unos 200.000 despidos atribuidos directamente a esta tecnología desde mediados de 2023.
El contexto general tampoco refleja todavía un deterioro significativo. Estados Unidos sumó 162.000 empleos en agosto y mantiene una tasa de desempleo del 4,1%, mientras los trabajadores de entre 20 y 24 años no muestran por ahora un deterioro extraordinario frente al promedio general. Esto no significa que la IA no esté desplazando tareas, sino que sus efectos iniciales se están distribuyendo de manera desigual entre sectores.
Las mayores pérdidas aparecen en funciones rutinarias y administrativas. Desde comienzos de 2023, el empleo cayó cerca de 10% entre trabajadores de atención al cliente y alrededor de 15% entre secretarios y asistentes administrativos. Son precisamente algunas de las tareas en las que los sistemas automatizados y los agentes de IA avanzaron con mayor rapidez.
Centros de datos y energía impulsan nuevas contrataciones
Buena parte de los nuevos empleos proviene de la infraestructura necesaria para sostener la expansión de la inteligencia artificial. El gasto anual en chips, servidores, centros de datos, refrigeración y electricidad sería unos US$500.000 millones superior al nivel de 2022, según una estimación de Goldman Sachs. Solo la construcción de centros de datos supera un ritmo anual de US$75.000 millones, casi 60% más que un año atrás.
Esa expansión aumentó la demanda de electricistas, técnicos, especialistas en climatización, ingenieros de redes eléctricas y trabajadores vinculados con la instalación y mantenimiento de equipos. The Economist calculó que cinco industrias relacionadas con esta infraestructura sumaron aproximadamente 320.000 puestos adicionales desde 2023 frente a lo que sugerían las tendencias generales de construcción y manufactura. Las vacantes vinculadas específicamente con centros de datos, además, se habrían más que duplicado en dos años.
La escasez de determinados perfiles también está presionando los salarios. Indeed detectó que los trabajos de instalación y mantenimiento en centros de datos ofrecen remuneraciones alrededor de 40% superiores a tareas comparables en otros sectores. Los ingresos por hora también mostraron fuertes subas en la fabricación de equipos eléctricos y entre contratistas especializados.
También aparecen nuevas profesiones de oficina
La creación de empleo no se limita a trabajos técnicos o industriales. La expansión de la IA generó nuevas funciones para ingenieros, anotadores de datos, especialistas en implementación y responsables encargados de definir cómo utilizan esta tecnología las empresas. Muchas de estas posiciones prácticamente no existían hace pocos años.
Un análisis preliminar del Burning Glass Institute estima que alrededor del 1% de los empleos profesionales de Estados Unidos ya corresponde a tareas que no existirían sin la inteligencia artificial. En informática y ciencias de la vida, esa proporción subiría hasta entre 4% y 5%. LinkedIn, por su parte, calcula que entre 2023 y 2025 se generaron unos 640.000 puestos específicamente vinculados con IA.
También podría existir un efecto indirecto a través de la productividad. Si abogados, analistas o consultores logran realizar tareas en menos tiempo, sus servicios pueden abaratarse y generar una mayor demanda. Algunas ocupaciones que inicialmente parecían especialmente amenazadas mostraron incluso crecimiento: entre 2023 y 2025, el empleo entre asistentes jurídicos aumentó alrededor de 11% y entre analistas de mercado, cerca de 6%.
Un impacto todavía desigual y difícil de anticipar
Las señales actuales no permiten concluir que la IA vaya a seguir generando más empleos de los que elimina en el largo plazo. La automatización continúa avanzando y las previsiones oficiales anticipan pérdidas importantes en tareas administrativas y de apoyo durante la próxima década. Al mismo tiempo, todavía es difícil estimar cuántos nuevos roles surgirán a medida que la tecnología se incorpore a más industrias.
La experiencia histórica muestra que otras tecnologías también destruyeron ocupaciones y crearon otras que antes no existían. Millones de estadounidenses trabajan actualmente en profesiones relacionadas con informática, comercio electrónico, creación de contenido y plataformas digitales que décadas atrás eran difíciles de imaginar. Con la inteligencia artificial podría ocurrir algo similar, aunque la velocidad y magnitud de esa transformación todavía permanecen abiertas.
Por ahora, el llamado «apocalipsis laboral» no aparece reflejado en los datos agregados del mercado estadounidense. La IA sí está desplazando trabajadores en determinadas funciones, pero al mismo tiempo impulsa nuevas contrataciones en infraestructura, tecnología y servicios especializados. El saldo inicial, según las estimaciones disponibles, sigue siendo positivo, aunque con ganadores y perdedores claramente diferenciados.
