La economía creció 5,1% frente a 2023, pero mantiene diferencias entre sectores y empleo
La economía argentina creció 5,1% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2023. La recuperación se apoyó en actividades que representan aproximadamente 55% del PBI. Sin embargo, esos sectores concentran solo 42% del empleo total.
El contraste ayuda a explicar por qué la mejora de la actividad todavía no se refleja con igual intensidad en todos los hogares. Industria, construcción y comercio continúan debajo de sus niveles de 2023. Estas actividades tienen un peso especialmente elevado dentro del mercado laboral argentino.
El fenómeno de una economía con sectores avanzando a diferentes velocidades tampoco comenzó durante la gestión de Javier Milei. Los últimos gobiernos también terminaron con importantes diferencias entre actividades en expansión y ramas en retroceso. Lo que cambia en cada período es cuáles lideran el crecimiento y cuánto empleo representan.
Qué sectores están impulsando la economía
Durante junio, el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec registró una mejora interanual de 2,7%. Doce de los 15 sectores relevados mostraron crecimiento respecto del mismo mes del año anterior. Pesca encabezó las subas con 247,6%, seguida por minería con 15,6% y agro con 4,6%.
Minería y actividades agropecuarias explicaron conjuntamente 1,1 puntos porcentuales del crecimiento interanual registrado durante junio. El desempeño refuerza el protagonismo que adquirieron sectores exportadores y de elevada productividad durante la recuperación. Estas ramas pueden impulsar fuertemente el producto sin generar proporcionalmente la misma cantidad de empleos.
Frente al primer semestre de 2023, también crecieron transporte, comunicaciones, intermediación financiera, enseñanza, salud y actividades inmobiliarias y empresariales. Junto con agro, pesca, minería y servicios públicos, representan aproximadamente 55% del PBI. En materia laboral, reúnen alrededor del 42% de los puestos existentes.
La minería representa menos del 0,5% del empleo total pese a su fuerte expansión. El agro explica aproximadamente 5,7%, mientras la intermediación financiera concentra alrededor de 1,3%. Por eso, su crecimiento puede elevar el PBI más rápidamente que los indicadores laborales.
Industria, construcción y comercio siguen rezagados
La otra velocidad aparece principalmente en sectores vinculados con el mercado interno y una mayor utilización de mano de obra. La industria manufacturera permaneció 11,8% debajo del primer semestre de 2023. La construcción retrocedió 13,4% y el comercio registró una caída de 5,6%.
También quedaron debajo de aquel nivel la administración pública, hoteles y restaurantes y determinadas actividades personales y domésticas. En conjunto, las ramas rezagadas explican aproximadamente 45% del PBI. Sin embargo, concentran cerca del 58% del empleo total.
El comercio, por sí solo, reúne aproximadamente 18,8% de los puestos de trabajo del país. Industria representa alrededor del 11% y construcción otro 7,9%. Esa composición limita la velocidad con que el crecimiento general puede trasladarse al mercado laboral.
El economista Julián Yosovitch sostuvo que estos números no configuran necesariamente una «crisis de empleo». Sin embargo, reconoció que comercio, industria y construcción todavía no recuperaron sus niveles de noviembre de 2023. La tasa de desempleo se ubicó en 7,8% según los datos citados.
Cómo fueron las diferencias durante gobiernos anteriores
Durante el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, crecieron 12 de los 15 grandes sectores analizados respecto del gobierno anterior. Esas actividades representaban 85,3% del PBI y 93,6% del empleo. Durante su segundo período, el número de sectores en crecimiento bajó a 11.
Al finalizar aquella segunda presidencia, las ramas expansivas representaban 53,1% del PBI y 61,8% del empleo. Minería, industria, construcción y comercio quedaron entre las actividades que habían retrocedido. Esos cuatro sectores concentraban 46,9% del producto y 38,2% del empleo.
El gobierno de Mauricio Macri terminó con ocho sectores por encima del nivel recibido al comenzar su gestión. Esas actividades representaban 44,9% del PBI y 46,9% del empleo. Los siete sectores restantes concentraban 55,1% del producto y 53,1% de los puestos laborales.
Durante la gestión de Alberto Fernández, nueve sectores terminaron en crecimiento respecto del comienzo de su mandato. Representaban 69,5% del PBI y 70,2% del empleo. Las seis actividades restantes reunían 30,5% del producto y 29,8% de los puestos de trabajo.
El Gobierno destaca la duración de la expansión
El director del Banco Central Martín Vauthier afirmó que el actual ciclo expansivo acumuló 27 meses consecutivos hasta junio. Según señaló, sería el período de crecimiento más prolongado registrado durante los últimos 15 años. También destacó que ocurre junto con cambios en distintos indicadores macroeconómicos.
Vauthier mencionó entre ellos el fortalecimiento del balance del Banco Central y la reducción de deuda del Tesoro. También resaltó la baja de impuestos, la desregulación y modificaciones destinadas a facilitar inversiones. Desde el Gobierno consideran que esas condiciones pueden ampliar la recuperación hacia nuevos sectores.
Algunas señales financieras acompañan esa expectativa. Según VetaCap, el volumen de financiamiento pyme creció 4,8% mensual y 65% interanual. La tasa nominal anual se ubicó en 25,6%, un nivel 17,6% inferior al registrado durante 2025.
El principal interrogante para la segunda mitad de 2026 será si la expansión alcanza con mayor intensidad a los sectores más laborales. Comercio, industria y construcción concentran millones de empleos y tienen fuerte incidencia sobre el consumo. Su recuperación determinará cuánto del crecimiento agregado termina trasladándose a ingresos y actividad cotidiana.
