El orégano argentino crece como “oro verde” y ya supera los 600.000 kilos exportados
El orégano de San Carlos, en Mendoza, atraviesa una etapa de fuerte crecimiento exportador y gana reconocimiento como producto de calidad diferenciada. La producción del departamento del Valle de Uco es la única en el mundo con Indicación Geográfica, un sello que certifica origen, trazabilidad y características propias. Según datos oficiales, los envíos al exterior pasaron de 250.000 kilos en 2024 a más de 600.000 kilos en 2025.
El salto también se reflejó en dólares. Las exportaciones crecieron de más de US$600.000 en 2024 a más de US$1,4 millones en 2025, con una mejora superior al 130%. A su vez, el valor por kilo exportado pasó de US$1,70 a US$2,40, un incremento de más del 40% que mejoró las perspectivas para los productores.
Mendoza concentra la mayor parte del orégano del país
Mendoza es la principal zona productora de orégano de la Argentina y concentra entre el 70% y el 85% del consumo nacional. Detrás aparecen Córdoba y San Juan, aunque con una participación menor. Dentro de la provincia, San Carlos se consolidó como el núcleo más relevante por volumen, calidad y organización productiva.
En ese departamento hay más de 140 productores dedicados al cultivo de unas 1200 hectáreas. Durante años, gran parte de esa producción se vendía a granel a empresas de otras provincias, especialmente de Buenos Aires. Luego, el producto podía mezclarse con oréganos de menor calidad o importados, antes de llegar fraccionado a los comercios.
El cambio llegó cuando los productores comenzaron a avanzar en el fraccionamiento y la venta con marcas propias. Ese paso permitió capturar más valor, cuidar la identidad del producto y diferenciarlo por su origen. Desde el Gobierno provincial destacan que las condiciones naturales de San Carlos explican buena parte de su intensidad aromática y su perfil de alta gama.
La Indicación Geográfica cambió el posicionamiento del producto
La Indicación Geográfica San Carlos fue reconocida el 19 de febrero de 2025 mediante la Resolución Nacional 0028/25 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, dependiente del Ministerio de Economía. El sello acredita que el orégano fue cultivado y procesado en ese departamento mendocino, bajo controles desde la finca hasta el envase. También exige análisis químicos y sensoriales realizados por profesionales.
El ministro de la Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, señaló que el reconocimiento ayudó a visibilizar al sector. «Los productores están teniendo un buen margen para su orégano. Se debe a varios factores, pero sin duda la IG los ha visibilizado y están muy entusiasmados con la proyección a futuro del sector», afirmó.
Según el funcionario, el mercado interno también acompaña la mejora de precios porque empieza a valorar el producto de mayor calidad. La certificación permite distinguir un orégano puro, trazable y con características sensoriales propias. Ese diferencial se volvió clave para competir mejor tanto dentro como fuera del país.
Empresas certificadas y marcas propias
Cinco empresas de San Carlos, con siete marcas comerciales y ocho tipos de presentaciones, avanzaron con la certificación. Entre ellas figuran Las Elviras Group, con la marca Las Elviras; Mardegan, con Mardegan clásico y Mardegan orgánico; Especias Cortijo SAS, con Kidul; Fernando Pattaro, con Especias Pattaro; y Servicios Conjuntos SAS, con Las Acacias. El proceso contó con acompañamiento financiero a través de un proyecto del Consejo Federal de Inversiones.
El empresario Gonzalo Appiolaza, dueño de Mardegan, sostuvo que el sello coloca al sector en un lugar de privilegio. «En Mendoza no solo hacemos buenos vinos, aceite de oliva y ajo, sino que tenemos el mejor orégano del mundo», afirmó. También destacó que la actividad puede abrir una nueva línea de desarrollo económico y turístico vinculada con las aromáticas.
Esa mirada ya se traduce en proyectos junto con la Sociedad Rural de San Carlos y otros actores locales. La idea es impulsar un “camino de las aromáticas” que sume productos como albahaca y ajo, además del orégano certificado. La propuesta busca unir producción, gastronomía, escuelas, chefs y turismo en experiencias vinculadas con aromas, sabores y paisaje.
Cómo se reconoce el orégano certificado
Para acceder al sello, el orégano debe ser producido y elaborado en San Carlos. También tiene que incluir al menos un 30% de la variedad “compacto”, reconocida por su intensidad aromática. Según los parámetros técnicos, ese aroma puede percibirse incluso a 30 centímetros de distancia.
La certificación exige colores homogéneos con tonalidades verdes amarillentas, sin tonos pajizos, marrones o negros. Además, el producto debe tener tamaño de partículas uniforme, ausencia de polvo, palos y restos vegetales. Otro requisito es que se venda en envases cerrados de menos de un kilo.
Los envases certificados llevan una etiqueta de seguridad con tecnología VOID, diseñada para impedir que sea despegada y reutilizada en otro producto. También incorporan microtextos, texto reactivo a luz UV y bandas holográficas similares a las de los billetes. Esas medidas buscan evitar adulteraciones y proteger la identidad del único orégano del mundo con Indicación Geográfica.
