Tensión en Casa de Gobierno: el fuerte cruce entre Rossana Chahla y la hermana de Jaldo tras la derrota en la Capital
En los pasillos de la Casa de Gobierno se vivió una escena cargada de tensión cuando la intendenta Rossana Chahla y Claudia Jaldo, hermana del gobernador, protagonizaron un cruce que sorprendió a los funcionarios presentes, en medio de los resultados electorales que reflejaban una derrota del peronismo frente a La Libertad Avanza en Capital.
El incidente ocurrió mientras el oficialismo aguardaba los resultados provisorios del escrutinio. Según testigos, Claudia Jaldo se acercó a la intendenta visiblemente alterada y le reprochó el resultado en la capital tucumana, donde el Frente Tucumán Primero no logró imponerse. «No le podés hacer esto a mi hermano», lanzó la hermana del gobernador, en referencia a la pérdida de votos que frustró la posibilidad de conseguir una tercera banca en Diputados.
Chahla respondió con firmeza y negó cualquier falta de compromiso. Recordó que había informado cada una de sus actividades de campaña y que incluso había coordinado estrategias con el propio gobernador. La discusión, breve pero intensa, reflejó un clima de nerviosismo generalizado por el cierre de una jornada electoral que dejó al justicialismo con un sabor agridulce.
Fracturas bajo la superficie
Aunque el peronismo se impuso en el total provincial, la derrota en San Miguel de Tucumán encendió alarmas dentro del oficialismo. La capital, gobernada por Chahla desde 2023, era considerada un bastión clave para consolidar la victoria del jaldismo. El resultado, más ajustado de lo previsto, reavivó tensiones que venían acumulándose desde hace meses entre ambos sectores.
Fuentes cercanas al Ejecutivo reconocieron que el gobernador Osvaldo Jaldo intervino de inmediato para contener la situación y poner fin al altercado. Más tarde, su entorno confirmó que planea una reunión privada con la intendenta “para revisar la coordinación política e institucional” entre la Provincia y el municipio capitalino.
Después de la tormenta
En los círculos del poder tucumano, el episodio se interpretó como una muestra de las fisuras internas que el peronismo deberá atender si quiere sostener su hegemonía. Un colaborador del gobernador minimizó la pelea al definirla como “una discusión de momento, después de una elección exigente”.
Desde el entorno de Chahla, en cambio, insistieron en que “la intendenta puso toda su estructura al servicio del oficialismo y cumplió cada compromiso de campaña”. Sin embargo, en la intimidad del poder provincial saben que el desafío será otro: recomponer vínculos y preservar la unidad del movimiento justicialista en un escenario político que empieza a reconfigurarse tras los comicios nacionales.