Hace instantes, el Senado de la Nación Argentina aprobó por unanimidad la Ley Lucio. El pasado 30 de marzo su inicio se vio amenazado. Los bloques de Juntos por el Cambio y Unidad Federal se levantaron de sus asientos, provocando la caída del mismo. El proyecto ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, pero finalmente esta tarde, los senadores presentes la convirtieron en ley.

La Ley Lucio busca la prevención y la detección temprana de la violencia contra los niños, niñas y adolescentes. La misma fue presentada por el diputado nacional de La Pampa, Martín Maquieyra (PRO). Contaba con media sanción en la Cámara Baja de diputados y hoy alcanzó los 65 votos positivos en el Senado.

El precepto fue impulsado a raíz del caso de Lucio Dupuy, ocurrido el noviembre de 2021. El menor de 5 años, fue asesinado a golpes por su madre, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigaíl Páez. Tras el brutal crimen, a inicios de este año, ambas acusadas recibieron la condena de prisión perpetua.

Algunos de los principios fundamentales de la ley son velar por el respeto de la Convención de los Derechos del Niño, incorporada a la Constitución Nacional y por las disposiciones de la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Así también, promover los espacios y metodologías necesarias para garantizar el derecho de los menores a ser oídos en todos los procesos administrativos y judiciales.

La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, será la autoridad de aplicación, por lo que tendrá una «obligación inmediata y directa» en las capacitaciones y campañas de concientización que deberán realizarse, en lo que ya cuentan con «cierta experiencia acumulada».