Las autoridades del Hospital Garrahan anunciaron la desvinculación de Norma Lezana, nutricionista y secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), después de un sumario administrativo que analizó su actividad laboral durante 2025. Según la conducción del centro pediátrico y el Ministerio de Salud, no se pudo acreditar que hubiera atendido pacientes durante ese período, mientras sí se constató su participación en actividades sindicales.

El procedimiento incluyó declaraciones de trabajadores y superiores del hospital. De acuerdo con la versión oficial, ninguno de los entrevistados pudo confirmar que Lezana hubiera desarrollado tareas asistenciales como nutricionista durante 2025. Y algunos responsables directos tampoco pudieron precisar cuál era su lugar habitual de trabajo.

«La actividad sindical no es un privilegio ni puede utilizarse como excusa para no trabajar», sostuvo el ministro de Salud, Mario Lugones, al respaldar la decisión. El funcionario afirmó que los recursos del Garrahan deben destinarse a la atención de los pacientes y al reconocimiento de quienes cumplen regularmente sus funciones.

El sumario y el límite de las horas gremiales

Desde el Ministerio de Salud señalaron que los representantes con tutela sindical pueden destinar, según el convenio aplicable, hasta diez horas mensuales a actividades gremiales. La investigación interna concluyó, según la cartera, que Lezana registraba su ingreso al establecimiento. Pero concentraba su actividad en cuestiones sindicales sin que aparecieran atenciones a pacientes durante todo el año pasado.

Las autoridades vincularon el expediente con un período de fuerte conflictividad dentro del Garrahan. Durante 2025 se realizaron más de 40 medidas de fuerza y, el 31 de octubre, integrantes de ATE y APyT participaron de una toma de la Dirección del hospital.

Ese episodio derivó en una investigación administrativa sobre 44 personas. Se abrieron 40 sumarios, ya que cuatro participantes no pudieron ser identificados mediante las cámaras de seguridad y las imágenes difundidas públicamente. Entre los empleados investigados había diez trabajadores con tutela gremial pertenecientes a ATE y APyT.

El Ministerio sostuvo que Lezana desarrolló durante ese período una intensa actividad sindical, pero no registró tareas vinculadas con la atención de pacientes. Esa conclusión fue utilizada como fundamento para avanzar con su cesantía.

Lezana rechazó la decisión y habló de persecución sindical

La dirigente gremial cuestionó la medida y aseguró que todavía no recibió una notificación formal. También remarcó que, por su condición de secretaria general electa de APyT, cuenta con tutela sindical y que esa protección solo puede ser removida mediante una resolución judicial.

«No estoy despedida porque no fui notificada y, además, soy secretaria general de la APyT del Garrahan, electa y en funciones», afirmó Lezana. Según su interpretación, la decisión representa «un ensañamiento hacia el sindicato» y hacia su actividad gremial.

Las propias autoridades del hospital reconocieron que la tutela sindical obliga a completar una instancia judicial antes de que la desvinculación pueda hacerse efectiva en todos sus términos. Por esa razón, Lezana podrá continuar ingresando al establecimiento hasta que la Justicia resuelva sobre esa protección.

La titular de APyT también señaló que funcionarios del hospital fueron denunciados ante la Justicia Federal por presunto abuso de poder e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Además, vinculó el conflicto con cuestionamientos de su sindicato sobre el manejo de fondos y compras realizadas por el Garrahan.

APyT convocó a una asamblea para discutir la situación y anticipó que continuará cuestionando la decisión. El conflicto queda así sujeto a una nueva instancia judicial. El Gobierno sostiene que el sumario acreditó que no cumplió tareas y la dirigente afirma que la cesantía constituye una represalia por su actividad sindical.