Tesla avanzó con su desembarco en la Argentina, pero aún no confirmó cuándo venderá autos
Tesla dio pasos concretos para desarrollar operaciones en la Argentina, aunque todavía no anunció una fecha para comenzar a comercializar sus vehículos eléctricos. La compañía abrió una oficina en Buenos Aires, designó a Joaquín Lizarralde como responsable regional y avanzó con proyectos vinculados con infraestructura de carga y almacenamiento de energía. Desde la empresa evitaron anticipar decisiones comerciales hasta contar con definiciones sobre las condiciones de importación.
Lizarralde cuenta con experiencia previa en compañías como Kavak y RDA Mobility. La estructura instalada en el país coordina las actividades de Tesla en Argentina y Uruguay, donde la marca ya inició la venta oficial de sus modelos. También interviene en el acuerdo firmado con YPF para analizar desarrollos conjuntos en redes de carga rápida, innovación tecnológica y sistemas de almacenamiento.
La apertura de esa oficina no implica por sí sola que la venta de automóviles sea inminente. Una fuente cercana a la conducción regional señaló que Tesla mantiene su política de no comunicar planes antes de que existan anuncios definitivos. La llegada al mercado dependerá principalmente del costo de importación y de los beneficios arancelarios disponibles.
Uruguay, la primera escala regional
Tesla eligió Uruguay para comenzar su operación comercial dentro del Mercosur. Los Model 3 y Model Y se ofrecieron allí a precios cercanos a los vigentes en Estados Unidos, favorecidos por un régimen que exime de aranceles a los vehículos eléctricos. Los autos con motores de combustión, en cambio, pagan impuestos de importación y gravámenes relacionados con sus emisiones y cilindrada.
El mercado uruguayo es considerablemente menor que el argentino. Durante 2025 se patentaron alrededor de 71.400 vehículos nuevos en ese país, frente a unas 612.000 unidades en la Argentina. Sin embargo, sus condiciones regulatorias, las distancias más cortas y una matriz eléctrica basada en fuentes renovables facilitaron el inicio de la operación.
La presencia en Uruguay también ofrece una ventaja logística ante un eventual lanzamiento argentino. Contar con unidades disponibles cerca del Río de la Plata permitiría reducir los tiempos de traslado hacia los puertos locales. Ese factor puede resultar relevante cuando los beneficios arancelarios dependen del orden de ingreso de los vehículos.
El cupo previsto en el acuerdo con Estados Unidos
Una de las alternativas para el desembarco comercial es el cupo de 10.000 vehículos contemplado en el acuerdo anunciado entre la Argentina y Estados Unidos. El mecanismo permitiría importar unidades de cualquier tecnología sin pagar el arancel extrazona del 35%. El beneficio no estaría reservado a Tesla, sino que podría ser utilizado por todas las marcas que produzcan vehículos en territorio estadounidense.
Entre las empresas potencialmente alcanzadas aparecen Ford, General Motors, Jeep, Ram, Toyota, Honda, Nissan, Hyundai, Kia, Mercedes-Benz, BMW y Volkswagen. El sistema asignaría el cupo mediante el criterio FIFO, por el cual las unidades que llegan primero obtienen antes el beneficio. La disponibilidad de vehículos en Uruguay podría facilitar la participación de Tesla dentro de ese esquema.
Sin una reducción arancelaria, los automóviles fabricados fuera del Mercosur deben afrontar un impuesto del 35% al ingresar a la Argentina. Esa carga eleva de manera significativa el precio final y dificulta que los modelos eléctricos de la compañía compitan con vehículos provenientes de países que cuentan con acuerdos preferenciales. La aplicación del cupo estadounidense podría modificar esa ecuación.
La opción del régimen para híbridos y eléctricos
La segunda vía depende del programa argentino que permite importar hasta 50.000 vehículos híbridos y eléctricos sin pagar el arancel extrazona. El régimen establece un precio máximo de US$16.000 FOB, correspondiente al valor de la unidad en el puerto de origen antes del transporte, el seguro y los impuestos locales. Ese límite deja fuera a los principales modelos de Tesla.
Representantes de automotrices e importadores solicitaron elevar el valor máximo hasta al menos US$25.000. Una modificación de ese tipo permitiría incorporar vehículos de otros orígenes y reducir la concentración actual del cupo en modelos fabricados en China. El alcance para Tesla dependería del nuevo límite y de los precios declarados para cada versión.
El Model 3 sería el vehículo con mayores posibilidades de ingresar si el Gobierno elevara el tope. El Model Y, por su mayor precio, podría continuar fuera del régimen incluso con una actualización. La compañía no confirmó qué versiones analizaría ofrecer ni qué volumen tendría una eventual operación argentina.
Tesla ya cuenta con una estructura administrativa en Buenos Aires, un responsable regional y proyectos vinculados con la infraestructura eléctrica. La venta de sus vehículos, sin embargo, permanece condicionada por la implementación de los acuerdos comerciales y por posibles cambios en los programas de incentivo. Hasta que esas definiciones se concreten, la empresa mantiene sin informar la fecha de lanzamiento en el país.
