El Tribunal Oral Federal 4 resolvió mantener el rechazo al pedido de arresto domiciliario de Lázaro Báez, quien cumple una condena unificada de 15 años de prisión por las causas Vialidad y Ruta del dinero K. La decisión llegó después de una revisión ordenada por la Cámara Federal de Casación Penal sobre el criterio aplicado en pedidos anteriores de morigeración de la pena.

El juez de ejecución Néstor Costabel sostuvo que no se verificó un deterioro concreto en la salud del exempresario que justifique su traslado a prisión domiciliaria. De acuerdo con los informes médicos incorporados al expediente, Báez presenta patologías crónicas, pero se encuentra clínicamente estable y bajo tratamiento dentro del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.

De todos modos, el tribunal ordenó reforzar el seguimiento médico. Las autoridades penitenciarias deberán remitir un parte actualizado cada siete días y asegurar los traslados a consultas médicas fuera del penal con la historia clínica completa. Además de mantener informado al juzgado sobre los turnos para una videocolonoscopia y estudios prequirúrgicos.

El planteo de la defensa

La defensa de Báez, a cargo de Yanina Nicoletti y Lucas Nicoletti, había solicitado la prisión domiciliaria por supuestas deficiencias en la atención médica dentro del Servicio Penitenciario Federal. También planteó la dificultad de su familia para acompañarlo desde la provincia de Santa Cruz.

Los abogados presentaron documentación sobre distintas afecciones del exempresario, entre ellas hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, asma bronquial, sobrepeso y hemorroides. Además, señalaron que en noviembre de 2025 le extirparon un pólipo colónico y cuestionaron que no hubiera sido revisado luego por un gastroenterólogo.

La defensa también indicó que Báez fue trasladado al Hospital Udaondo, en la Ciudad de Buenos Aires. Pero afirmó que el Servicio Penitenciario no habría llevado el informe con su historial médico completo. Ese punto fue uno de los motivos por los que el juez ordenó que los futuros traslados se hagan con toda la documentación clínica correspondiente.

La postura del fiscal

El fiscal federal Abel Córdoba se opuso al arresto domiciliario. Según su criterio, no existen elementos que indiquen que la permanencia de Báez en el penal de Ezeiza afecte su salud o impida el tratamiento de sus enfermedades.

Durante la revisión del caso, el fiscal pidió reforzar las órdenes dirigidas a las autoridades del complejo penitenciario, en especial al hospital que funciona dentro de la unidad. Solicitó mantener actualizada la historia clínica, agilizar la gestión de turnos médicos y garantizar el suministro de medicación.

El tribunal tomó parte de esos planteos, pero no hizo lugar al cambio de modalidad de detención. En su resolución, remarcó que los controles médicos. Incluidos monitoreos diarios de glucemia y consultas con distintas especialidades, se ajustan a lo recomendado por los peritos.

Los antecedentes del pedido

La situación de salud de Báez fue analizada varias veces en los últimos meses. Un primer rechazo al arresto domiciliario se dictó el 29 de diciembre y luego fue confirmado por Casación en enero. Más tarde, la defensa volvió a insistir con el pedido y se ordenaron nuevas medidas de prueba.

Los informes del Cuerpo Médico Forense y del personal médico del penal coincidieron en que el exempresario tiene enfermedades crónicas, pero recibe seguimiento y tratamiento. Con esa base, el juez concluyó que no hay pruebas suficientes de una afectación a su derecho a la salud.

La resolución mantiene a Báez alojado en el penal de Ezeiza, aunque con nuevas exigencias de control médico periódico y seguimiento judicial sobre los estudios pendientes.