Un banco relativizó el riesgo electoral argentino, destacó la estabilidad cambiaria y puso el foco en la deuda de 2027
Un informe de Citibank sobre la Argentina sostuvo que el mercado estaría sobredimensionando el riesgo de una reversión de políticas de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2027. La entidad consideró que, pese a una recuperación económica desigual y a resultados por debajo de lo esperado en algunos indicadores, los fundamentos macroeconómicos no mostraron un deterioro equivalente al aumento de la cautela inversora. El documento concentró sus principales advertencias en el calendario de vencimientos del próximo año y en la necesidad de continuar acumulando reservas.
El banco describió el escenario político como un equilibrio de «filo de cuchillo», en el que la incertidumbre electoral pesa sobre la percepción de los activos argentinos. Dentro de ese análisis presentó distintos escenarios posibles vinculados con la continuidad o modificación del programa económico, aunque se trata de hipótesis elaboradas por la entidad y no de resultados electorales proyectados con certeza. Citi remarcó además que los primeros ocho meses de 2026 mostraron avances menores a los esperados en desinflación y recuperación de la actividad.
La entidad también reconoció diferencias importantes entre sectores. Agricultura, minería y energía aparecen entre las actividades con mejor desempeño, mientras manufactura y construcción mantienen mayores dificultades. Esa heterogeneidad es uno de los elementos que Citi incorpora al evaluar la sostenibilidad de la recuperación económica.
Qué observa Citi sobre el dólar
En materia cambiaria, el informe señaló que la depreciación nominal del peso no eliminó las mejoras de competitividad acumuladas durante el primer trimestre. Según la lectura del banco, el tipo de cambio real se mantuvo relativamente firme, favorecido también por precios internacionales del petróleo más altos y una mejora de los términos de intercambio. Citi indicó que no detectaba señales claras de que la política local estuviera generando una presión adicional significativa sobre la moneda en términos reales.
El documento vinculó parte del movimiento reciente con una moderación en el ritmo de compra de reservas del Banco Central. Durante el segundo trimestre, la entidad monetaria había adquirido en promedio US$113 millones diarios, mientras desde fines de julio ese ritmo bajó a unos US$33 millones. Aun con esa desaceleración, Citi contabilizó compras por US$14.200 millones durante 2026 hasta el período considerado por el informe.
La acumulación de reservas es precisamente uno de los factores que el banco considera centrales para 2027. El BCRA ya había señalado previamente que su esquema monetario contemplaba compras de divisas condicionadas por la demanda de dinero y la liquidez disponible en el mercado. Citi entiende que sostener ese proceso será relevante para afrontar los compromisos financieros que se aproximan.
La deuda aparece como el principal punto de cautela
El informe puso especial atención en el cronograma de amortizaciones de 2027. Citi sostuvo que el mayor volumen de vencimientos incrementará la importancia de las reservas, el acceso a los mercados y la credibilidad del programa económico. La entidad mantuvo una visión favorable sobre los activos argentinos, aunque anticipó que podría aumentar la volatilidad a medida que se acerquen las fechas de pago.
El reporte también señaló que el riesgo país había mostrado una tendencia ascendente desde el pago de bonos realizado en julio. Entre los elementos mencionados aparecen una desocupación del 7,9%, menores ingresos reales entre jubilados y empleados públicos y una mora del crédito a hogares que alcanzó el 12,9%. Citi utilizó esos indicadores para remarcar que las tensiones económicas y sociales continúan presentes pese a la estabilidad observada en otras variables.
En el plano político, el banco también analizó la eventual modificación o suspensión de las PASO y sus posibles efectos sobre la organización electoral de los distintos espacios. Esa evaluación forma parte del análisis propio de Citi sobre el escenario de 2027 y no determina por sí sola el resultado de la elección. Para la entidad, el punto central seguirá siendo si la estabilidad macroeconómica, la acumulación de reservas y el manejo de los vencimientos logran sostenerse durante un año marcado por mayores necesidades financieras.
