El Gobierno nacional reforzará los subsidios para contener las subas de luz y gas los últimos meses del año
El Gobierno ampliará los subsidios energéticos previstos para septiembre con el objetivo de moderar el impacto de las tarifas sobre los hogares. Las facturas de electricidad subirán en promedio 1,75%, mientras que las de gas aumentarán alrededor de 1,40%. Las medidas serán oficializadas mediante resoluciones de la Secretaría de Energía.
En electricidad, el ajuste mencionado corresponde a los usuarios de Edenor y Edesur dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires. En gas natural, en cambio, la actualización tendrá alcance nacional. Ambos porcentajes se ubican por debajo del 2,1% de inflación registrado durante julio.
La Secretaría de Energía sostuvo que la decisión busca proteger a los hogares de menores ingresos sin abandonar la normalización tarifaria. También aseguró que los cambios son compatibles con las metas fiscales del Gobierno. El refuerzo será mayor al contemplado originalmente para septiembre, aunque no implica ampliar todos los beneficios respecto de agosto.
Cómo cambiarán los subsidios durante septiembre
El principal cambio estará en el límite de consumo eléctrico que recibe una bonificación. El cronograma original contemplaba reducirlo desde 300 kWh mensuales hasta 150 kWh. Finalmente, el Gobierno estableció un máximo subsidiado de 200 kWh para septiembre.
Esto significa que el bloque subsidiado será menor al vigente durante agosto, pero mayor al previsto inicialmente. Todo consumo que supere los 200 kWh deberá pagar el precio correspondiente sin descuento por ese excedente. El alcance final dependerá también de la categoría de cada usuario.
La bonificación extraordinaria sobre la electricidad pasará de 16,59% a 25%. Al sumarse al beneficio base del 50%, el descuento llegará al 75% dentro del consumo subsidiado. Para el gas, la bonificación adicional será del 24,5% y el descuento total alcanzará el 74,5%.
Los Subsidios Energéticos Focalizados alcanzan a hogares cuyos ingresos conjuntos sean inferiores a tres Canastas Básicas Totales. Con los valores de julio, ese límite equivale a $4.694.148 para un hogar tipo 2. También existen criterios especiales vinculados con discapacidad, veteranos de Malvinas y viviendas registradas en el ReNaBaP.
El descuento no alcanza a toda la factura
El subsidio se aplica únicamente sobre el costo de la energía consumida. Los cargos de transporte, distribución e impuestos quedan fuera de esa bonificación. Por eso, el porcentaje subsidiado no equivale directamente a una reducción idéntica sobre el monto final.
Las subas promedio anunciadas tampoco serán exactamente iguales para todos los usuarios. El resultado dependerá del consumo, la distribuidora, la categoría tarifaria y los impuestos aplicables. También influirá si el hogar está incluido o no dentro del régimen de subsidios.
Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP, un hogar promedio del AMBA necesitó $289.622 para servicios públicos durante agosto. La medición contempla electricidad, gas, agua y transporte bajo consumos de referencia. Esas variaciones no representan directamente el aumento de una factura individual.
También postergaron impuestos sobre los combustibles
El Gobierno decidió además diferir nuevamente la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. El Decreto 829/2026 postergó hasta el 1° de octubre los incrementos pendientes. La medida evita durante septiembre un aumento adicional por ese componente en naftas y gasoil.
La postergación alcanza actualizaciones correspondientes a 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026. Esos incrementos debían comenzar a aplicarse durante septiembre. El decreto justificó la decisión por la intención de sostener el crecimiento dentro de un sendero fiscal sostenible.
Pese a los nuevos alivios, el Gobierno mantiene una reducción importante de los subsidios frente al inicio de su gestión. Las transferencias acumuladas de los últimos doce meses son 59% menores en términos reales que en diciembre de 2023. Durante 2026, sin embargo, los subsidios energéticos aumentaron 21% real interanual hasta mediados de agosto.
El Ejecutivo asumirá así un mayor costo fiscal durante septiembre para contener el impacto de la energía sobre los hogares. Al mismo tiempo, resignará temporalmente ingresos tributarios mediante la postergación de los impuestos sobre combustibles. Ambas decisiones buscan moderar aumentos sin abandonar el proceso general de recomposición tarifaria.