Este fin de semana, el espacio INCAA Tucumán, nos trae dos propuestas de documentales para los amantes del cine. La cartelera de la sala Hynes O´Connor del Ente cultural se renueva con el  documental argentino “Danubio”, y también albergará al emotivo filme francés “Petite Fille”.

En la sede del Ente cultural ubicada en San Martín 251, desde el jueves y hasta el sábado, se presentará a las 20 horas, el documental de Agustina Pérez Rial “Danubio”. La entrada general tendrá un costo de $200 y para jubilados y estudiantes el precio será $100.

En plena Guerra Fría, la dictadura de Onganía organiza el Festival de Cine de Mar del Plata como una manera de mostrar una imagen de apertura hacia el mundo, mientras continúan en el país la represión y la censura. A partir de un profundo trabajo de investigación que recopila los informes de inteligencia de la época y de un amplio material de archivo audiovisual. Danubio recrea, desde los documentos y la fantasmática de la vigilancia estatal, la historia de una resistencia secreta: una sociedad cultural de comunistas eslavos creada para infiltrarse en el Festival y establecer contacto con las delegaciones de los países socialistas.

Por otro lado, en el marco del “Jueves de Cine Francés”  la misma sala proyectará “Petite fille” (Una niña), emotivo documental dirigido por Sébastien Lifshitz. El ciclo es articulado por el Ente Cultural junto a la Alianza Francesa de Tucumán y la Embajada de Francia. De esta manera, este jueves el documental podrá verse a las 22 horas. La entrada es libre y gratuita.

Cuando crezca, será una niña. Esto es algo con lo que Sasha lleva soñando desde su niñez. Además de varias entrevistas con los padres, quienes hablan claramente de Sasha como su niña, la película muestra también la lucha incansable de la familia contra un entorno hostil. Vemos a Sasha jugando, yendo a clases de ballet y durante una visita a un terapeuta especializado en identidades de género. En la escuela, a Sasha no se le permite vestir ‘como una niña’, debe usar ropa ‘de niños’. En varias ocasiones Sasha no entiende por qué los adultos lo hacen todo tan complicado, y no la dejan simplemente ser quien es y vestir.