El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que la inflación dejó de ser el problema prioritario para los argentinos, aunque reconoció que todavía no está resuelto. Sus declaraciones se conocieron después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informara que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 1,9% en septiembre, dos décimas por encima de agosto.

Durante su conferencia de prensa, el funcionario destacó la desaceleración de los precios respecto de los niveles registrados al inicio de la gestión de Javier Milei. “Es muy importante lo que se ha logrado en estos casi tres años. Y seguiremos esperando nuevos indicadores con optimismo para adelante”, afirmó.

Para comparar la evolución del indicador, Ravier recordó que en diciembre de 2023 la inflación mensual había alcanzado el 25%. “Recordemos que a diciembre de 2023 el IPC arrojó un número de 25% mensual; el dato de hoy es de 1,9%”, señaló.

El vocero también advirtió que el proceso de desaceleración no necesariamente se produce de manera constante. Según explicó, pueden registrarse aumentos temporales por factores estacionales o por acontecimientos internos y externos, sin que eso implique por sí solo un cambio de tendencia. “La experiencia internacional muestra que cuando hay programas de estabilización exitosos, la baja no es una línea continua hacia abajo, sino que puede ser sinuoso este camino”, expresó.

Las proyecciones del Gobierno sobre la inflación

Ravier ratificó que el Ejecutivo busca continuar reduciendo la inflación y vinculó ese objetivo con la política monetaria y el control de los agregados monetarios. En ese marco, planteó que la meta oficial es alcanzar una variación de precios anual de un solo dígito, aunque no precisó cuándo podría concretarse.

“Esperamos a mediano plazo un indicador de un dígito anual, como tienen tantas economías del mundo. Vamos camino a resolverlo”, afirmó el funcionario.

Durante la conferencia, también se refirió a la situación de los ingresos y reconoció que parte de la población puede percibir dificultades para mejorar su poder adquisitivo. “En esta coyuntura global la gente puede sentir que su ingreso no sigue mejorando como sí mejoró en el segundo semestre de 2024 y en gran parte de 2025”, sostuvo.

Por último, Ravier señaló que el Gobierno espera que la desaceleración de la inflación y la evolución de los salarios contribuyan a una recuperación del poder adquisitivo. También proyectó que la tendencia podría reflejarse en futuras mediciones de pobreza e indigencia, cuyos resultados dependerán de los indicadores que se conozcan en los próximos informes.