Dólar 2027: las dos variables que podrían definir la presión cambiaria durante el año electoral
La evolución del mercado cambiario durante 2027 dependerá de múltiples factores, pero un informe de Invecq identificó dos variables del sector privado que podrían resultar determinantes para el dólar. La consultora puso el foco en la liquidación de dólares provenientes de obligaciones negociables y préstamos, por un lado, y en la demanda de divisas de los privados, por el otro. Ambos movimientos pueden aumentar o reducir la presión sobre el balance cambiario durante un año de elecciones presidenciales.
El análisis parte de una cuenta corriente que podría mantenerse positiva en términos de caja durante 2027, aunque con un aporte menor. La principal incertidumbre se concentra en la cuenta financiera y en la posibilidad de que se cumplan las distintas fuentes contempladas dentro del programa del Tesoro. Invecq consideró que algunos de los supuestos oficiales resultan exigentes y señaló que el comportamiento del sector privado será otro elemento central.
La primera variable será la cantidad de dólares provenientes de deuda corporativa que efectivamente se liquiden en el mercado. Las obligaciones negociables son instrumentos utilizados por las empresas para obtener financiamiento, mientras que los préstamos externos también pueden generar nuevos ingresos de divisas. Ese flujo tuvo un papel importante desde fines de 2024, aunque perdió intensidad durante los últimos meses relevados.
La oferta de dólares que pueden aportar las empresas
En agosto de 2026 todavía restaban liquidar más de US$4.400 millones correspondientes a deuda corporativa, según los datos citados en el informe. A ese volumen se agregó una colocación de YPF por US$1.200 millones, aunque no necesariamente la totalidad de esos fondos terminará ingresando al mercado cambiario.
La evolución de esas liquidaciones será relevante porque representa una fuente adicional de oferta de dólares. Una mayor entrada de divisas corporativas podría aliviar las necesidades del mercado, mientras que una desaceleración reduciría ese aporte.
Invecq señaló que los préstamos financieros, títulos de deuda y líneas de crédito habían sido una fuente importante de dólares, pero mostraron una disminución de su ritmo desde junio. Esa tendencia es una de las razones por las que la consultora considera necesario seguir de cerca la evolución del financiamiento privado durante 2027.
La demanda privada será el otro factor clave
La segunda variable será la cantidad de dólares que demanden las personas y empresas. El informe advirtió que las compras privadas suelen aumentar durante los años electorales y ya habían mostrado una aceleración durante julio. Si ese comportamiento se mantuviera, la demanda anual destinada al ahorro podría ubicarse alrededor de los US$24.000 millones.
El antecedente de 2025 muestra cómo puede modificarse ese comportamiento en períodos electorales. Durante septiembre de aquel año la demanda alcanzó US$4.600 millones y en octubre llegó a US$3.500 millones, en un contexto de elecciones legislativas. Para 2027, el calendario incluirá una elección presidencial.
Ese comportamiento también podría influir sobre otra parte del programa financiero. El Gobierno prevé obtener US$5.000 millones mediante colocaciones de deuda en el mercado local y comprar otros US$4.900 millones al Banco Central. Analistas citados en la fuente consideran que ambas metas dependerán, entre otros factores, del clima financiero durante el proceso electoral.
El esquema contempla además desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$1.700 millones, transferencias de organismos internacionales por US$4.200 millones, préstamos bilaterales por US$2.000 millones y US$1.500 millones provenientes de privatizaciones. También parte de un excedente de US$3.700 millones correspondiente a 2026.
El comportamiento del dólar durante 2027 no puede determinarse a partir de una única variable. El informe de Invecq propone seguir especialmente cuánto financiamiento privado se transforma efectivamente en oferta de divisas y cuánto aumenta la demanda de dólares en un año electoral. La combinación entre ambos movimientos será uno de los factores que definan el grado de presión sobre el mercado cambiario.
