La recaudación tributaria alcanzó los $23 billones durante julio y registró un aumento nominal interanual del 35,1%, de acuerdo con los datos informados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. La suba superó al incremento de precios del período, estimado en 33,5%, y representó una mejora real del 1,2%. El resultado estuvo impulsado principalmente por el impuesto a las Ganancias, cuyos vencimientos habían sido postergados.

El organismo atribuyó el desempeño de Ganancias a la prórroga excepcional aplicada a las declaraciones juradas y pagos de personas humanas correspondientes al período fiscal 2025. También incidió una mayor utilización de saldos a favor generados durante los ejercicios anteriores para cancelar otras obligaciones. El tributo registró un crecimiento nominal del 64,7% frente al mismo mes del año previo.

El IVA Impositivo aumentó un 41,4% nominal y avanzó un 5,9% después de descontar la inflación. ARCA explicó que hubo una mayor cancelación de obligaciones mediante saldos a favor de otros impuestos, aunque el resultado fue atenuado por el crecimiento de los planes de pago y por las devoluciones vinculadas con el comercio de granos. El impuesto a los Créditos y Débitos, en cambio, subió un 18,7%, por debajo de la variación de los precios.

Diferencias entre los principales recursos

Los ingresos vinculados con la Seguridad Social, que incluyen aportes personales, contribuciones patronales, monotributo y pagos de moratorias, crecieron un 29,4%. La evolución se produjo mientras aumentaban los salarios de los sectores bajo convenio colectivo y continuaba la reducción del empleo registrado. La recaudación del impuesto a los combustibles avanzó un 67,8%, pese a la disminución sostenida del consumo.

Los derechos de exportación tuvieron una suba nominal de apenas el 3,1%. Durante julio, las empresas agroexportadoras declararon operaciones por USD 2.918 millones, un 3% menos que en junio y un 28% por debajo del mismo período del año anterior. La reducción de las alícuotas y la menor liquidación de divisas limitaron el ingreso de recursos por retenciones.

Entre enero y julio, la recaudación acumulada llegó a $132,5 billones. El monto representó un incremento nominal del 27,4%, pero una caída real del 4% en comparación con el año anterior. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal estimó que la presión tributaria nacional se ubicaría en el 20,8% del PBI, frente al 22,6% registrado en 2023.

El estudio señaló que los derechos de exportación explican el 36% de la reducción de la carga impositiva observada entre 2022 y 2026. Ganancias representó otro 33% de la baja, seguido por el impuesto PAIS, Bienes Personales, los Impuestos Internos y el IVA. Los tributos sobre combustibles y los aportes a la Seguridad Social mostraron, en cambio, una contribución adicional.

La coparticipación aumentó en términos reales

Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires recibieron $7,2 billones mediante coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Los envíos crecieron un 44,9% nominal y un 7,5% después de descontar la inflación. Las transferencias correspondientes exclusivamente a la coparticipación tuvieron una mejora real del 7,7%.

El impuesto a las Ganancias, uno de los principales recursos coparticipables, registró una suba real interanual del 20%. El Iaraf consideró que los próximos anticipos de personas humanas y empresas podrían sostener un nivel favorable de transferencias durante los meses siguientes. Todas las jurisdicciones recibieron montos superiores a los del año anterior en términos reales, aunque con diferencias entre cada distrito.

En el acumulado de los primeros siete meses, las transferencias automáticas a las provincias alcanzaron los $43,8 billones. La cifra implicó un crecimiento nominal del 31,4%, pero todavía mostró una reducción real del 1,6%. La mejora de julio no alcanzó a revertir completamente la pérdida registrada durante el resto del año.