Un policía quedó bajo prisión preventiva acusado de disparar contra un compañero durante la madrugada del martes en San Miguel de Tucumán. El efectivo recibió un balazo en el tórax y tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Centro de Salud Zenón Santillán.

El hecho ocurrió alrededor de las 00:30 del 6 de octubre, en una garita policial ubicada en la esquina de calle Charcas y pasaje Díaz Vélez. En ese momento, Benjamín Eduardo Díaz, Personal Transitorio Policial de la Dirección de Distritos Urbanos N.º 1, se encontraba junto a otros tres efectivos.

Según la acusación, Díaz estaba dentro de la garita, cerca de la puerta, mientras Nicolás Agustín Albaca Romano, Marcos Andrés Díaz y David Nazareno Santillán permanecían en el exterior.

En esas circunstancias, el imputado habría utilizado su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 milímetros marca FN Browning, y efectuado un disparo. La bala impactó en el hemitórax izquierdo de Albaca Romano.

El efectivo sufrió una herida de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida. Debido a la gravedad de la lesión, sus compañeros lo trasladaron de urgencia en un móvil policial hasta el Hospital Centro de Salud Zenón Santillán, donde ingresó en grave estado.

De acuerdo con la investigación, el desenlace fatal no se produjo por circunstancias ajenas a la voluntad del acusado y por la rápida asistencia médica que recibió la víctima.

La causa está a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale. Este miércoles 7 de octubre se realizó la audiencia de control de la aprehensión, formalización de la investigación y pedido de medidas de coerción.

Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal Alejandro Andole solicitó que se declarara legal la aprehensión de Díaz. Luego expuso las circunstancias del hecho y formuló cargos en su contra por lesiones graves, en calidad de autor.

La Fiscalía también pidió que el acusado permanezca detenido hasta el 1 de diciembre. El pedido se fundamentó en la existencia de riesgos procesales vinculados con un posible peligro de fuga y con el entorpecimiento de la investigación.

El juez interviniente hizo lugar a los planteos de la acusación y ordenó la prisión preventiva. La defensa técnica de Díaz, sin embargo, impugnó la resolución judicial.