Brasil tendrá que esperar hasta el 25 de octubre para conocer a su próximo presidente. Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva fueron los dos candidatos más votados en la primera vuelta y volverán a enfrentarse dentro de tres semanas para definir quién gobernará el país.

Con el 100% de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), quedó en el primer lugar con el 47,03% de los votos válidos. Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y actual presidente, obtuvo el 45,16%, una diferencia de menos de dos puntos porcentuales.

Ninguno alcanzó más del 50% de los votos válidos, por lo que la elección presidencial deberá resolverse en segunda vuelta. El balotaje se realizará el domingo 25 de octubre y tendrá nuevamente como protagonistas al senador Flávio Bolsonaro y al actual mandatario brasileño.

La elección del domingo 4 de octubre tuvo una participación del 78,92% del padrón. La abstención llegó al 21,08%, mientras que también se registraron votos en blanco y nulos.

Además de elegir presidente, los brasileños votaron para renovar los 513 escaños de la Cámara de Diputados y 54 de las 81 bancas del Senado. También se realizaron elecciones para gobernador en los 27 estados, aunque en siete de ellos la definición quedó pendiente para el balotaje del 25 de octubre.

El resultado presidencial mostró una disputa muy concentrada entre los dos candidatos que avanzaron a la segunda vuelta. Entre Flávio Bolsonaro y Lula reunieron más del 92% de los votos válidos, mientras que Augusto Cury terminó tercero con el 2,89%.

Después de conocer el resultado, Flávio Bolsonaro celebró el respaldo obtenido en las urnas. “Estoy muy contento con el voto de confianza. Son casi 56 millones de brasileros. Me alegra muchísimo ver que Brasil quiere un cambio. Estoy satisfecho con los resultados en todas las regiones”, afirmó el candidato.

Ahora comenzará una nueva etapa de la campaña. Flávio Bolsonaro y Lula deberán buscar apoyos entre los votantes que eligieron a los demás candidatos en la primera vuelta, antes de volver a las urnas el 25 de octubre para definir la Presidencia de Brasil.